Con motivo de la llegada de la festividad del Corpus Christi, María Santísima de la Quinta Angustia, la bellísima dolorosa que tallasen Juan Jiménez González y Pablo Porras Castro, se halla ataviada de manera singular con la especial sensibilidad de la mano de Álvaro Abril.
Con tal motivo, la Madre de Dios estrena un fajín hebraico de Reina elaborado con sedas antiguas y galonerias que suma al interesante ajuar que la corporación de la Iglesia de la Merced viene creando paulatinamente.
Nuestro compañero, Antonio Poyato, ha acudido a su presencia para ilustrar su belleza a través de esta excelente crónica gráfica.












