Un rosario de la aurora a la Catedral de Sevilla y una marcha en honor de la Virgen entre los actos del 350 aniversario fundacional de la Salud de San Isidoro

La Hermandad de la Salud de San Isidoro ha presentado este miércoles, 27 de diciembre, en el salón parroquial de la Parroquia de San Isidoro, y como preámbulo de los actos por el 350 aniversario fundacional, la orla y el cartel conmemorativo obra de Arturo Pazos Lozano, hermano de la corporación letífica. La conmemoración de esta efemérides dará comienzo el 3 de enero, a partir de las 20:30, con la celebración del Dulce Nombre de Jesús y la procesión claustral. El 13 y 14 de enero, tendrá lugar el besamanos de Nuestra Señora de la Salud. El 1 de abril se ha programado una conferencia a modo de charla coloquio y el 27 de abril, a las 20:30, habrá un concierto de marchas en el que se estrenará una marcha en honor de Nuestra Señora de la Salud.

En el mes de mayo, entre los días 8 y 10, a partir de las 20:30, se celebrará el Triduo en honor de Nuestra Señora de la Salud. El 8 de mayo. Oficiará la eucaristía D. José Luis Peinado Merchante, párroco emérito de San Isidoro, el 9 de mayo. Fray Joaquín Pacheco Galán y el 10 de mayo D. Geraldino Pérez Chávez, director espiritual y párroco de San Isidoro. El 12 de mayo, a las 12:00, se celebrará la fiesta principal de instituto presidida por el Excmo. Sr. Arzobispo de Sevilla. A las 19:30 será el turno de la salida procesional de Nuestra Señora de la Salud. El 31 de julio, a las 20:30, se celebrará una misa solemne por San Ignacio de Loyola.

El 5 de octubre, tendrá lugar un rosario de la aurora a la Santa Iglesia Catedral de Sevilla, con la celebración de una misa y una sabatina en la Capilla Real, a partir de las 8:30. El 25 de octubre, a las 20:30, habrá una misa conmemorativa a la que se invitará a las hermandades con advocación de Salud en Sevilla. Y, finalmente, el 15 de noviembre, a las 20:00, se ha programado un Tedeum.

La Hermandad fue llamada en otro tiempo “Congregación y Esclavitud”. Sin perjuicio de noticias más remotas, se sabe que ya existía de cierto en 1674. Su titular alcanzó especial fama de milagrosa y su capilla fue uno de los santuarios más frecuentados por la nobleza y por el pueblo. El 17 de febrero de 1852 los Duques de Montpensier mandaron celebrar una solemne función por el restablecimiento de la reina Isabel II. De todo ello queda la debida constancia en grabados, estampas, libros de novena y otros testimonios. Durante el período de 1959 a 1980 los cultos externos quedaron suspendidos. El 6 de mayo de 1981 vuelve a salir para el pregón de las Glorias y desde entonces, cada primavera, el barrio de la Alfalfa recupera su mejor carácter cuando pasa su Patrona, abriendo el grandioso ciclo mariano de nuestras procesiones letíficas.

Es de extraordinario mérito la imagen titular, toda de talla completa, que acusa en sus líneas la transición entre el tipo gótico y el renacentista, pudiendo fecharse en la primera mitad del siglo XVI, con restauraciones posteriores. También es un prodigio de naturalismo y de gracia el Niño que sostiene en sus manos, oficialmente llamado “Dulce Nombre de Jesús” y popularmente rebautizado como “el Chato de la Costanilla”. El paso lo realizó en su parte moderna Francisco Ruiz, “Currito el dorador” (1949-50). Lleva majestuosa peana antigua, que incluye globo terráqueo con la sierpe, y cuatro simpáticas figuras en tamaño académico de San Miguel, San Rafael, San Gabriel y el Ángel de la Guarda, formando un verdadero y florido “altar ambulante”. Los soberbios atributos de orfebrería (plata del mejor estilo rocalla) testimonian la alcurnia alcanzada por esta Hermandad, como igualmente la corona de oro de ley (obra decimonónica) que luce el Niño Jesús. También son notables los Simpecados y los tres mantos bordados: De terciopelo granate, el llamado “de las cintas” (curiosa obra de repostero) y el azul pavo. Este último, obra de Teresa del Castillo a mediados del siglo XIX, es el que suele utilizarse para la procesión.

Antes la Virgen de la Salud fue conocida como “Virgen Canaria”, por errónea atribución a un escultor isleño. Hay copia de este título en la lejana localidad asturiana de Mieres. Tiene gran cantidad de coplas para novena (entre ellas las del maestro Solís, que también compuso las de Jesús del Gran Poder). Los pequeños suelen sentirse atraídos por el pez de San Rafael y por el “Seise” al cual ampara el Ángel Custodio. Muy bella y recoleta es la llamada “procesión chica” (o traslado interior por el templo con costaleros) que se hace la víspera de la salida.