Un único candidato concurrirá a los comicios del 26 de octubre en la Hermandad de la Conversión

Francisco Javier Fernández Perea encabeza la única lista

La Hermandad de la Conversión de Córdoba, con sede en la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Rosario y Santa Beatriz de Silva, ha convocado sus elecciones para el 26 de octubre de 2025. La cita supondrá el final de una etapa de gobierno liderada por Rafael Dorado, quien ha ejercido la responsabilidad de Hermano Mayor durante dos mandatos consecutivos, en los que ha guiado con acierto el crecimiento y consolidación de la corporación asentada en la barriada de Electromecánicas.

Una candidatura en liza

El proceso electoral quedó definido el 12 de septiembre de 2025, fecha en la que se presentó oficialmente la candidatura de Francisco Javier Fernández Perea, proclamado como aspirante único tras comprobarse que cumple todos los requisitos establecidos en los estatutos de la hermandad. De este modo, los comicios se celebrarán con una sola opción, circunstancia que otorga continuidad y estabilidad al relevo de la máxima responsabilidad en la corporación.

En un escrito remitido a sus hermanos, la hermandad confirmó que “existe una única candidatura, presentada por Francisco Javier Fernández Perea el 12 de septiembre de 2025, cumpliendo los plazos del calendario de las Elecciones que se celebrarán el 26 de octubre de 2025. Dicho candidato cumple los requisitos para presentarse según marcan nuestros estatutos. Sin más, recibid un cordial saludo en Cristo”.

Trayectoria de Francisco Javier Fernández Perea

El candidato ha mantenido una vinculación estrecha con la hermandad en los últimos años. Desde 2020 formó parte de la junta presidida por Rafael Dorado, donde ejerció como vocal de juventud durante aproximadamente dos años. Posteriormente, asumió la coordinación de la estación de penitencia en los años 2023 y 2024, hasta que en abril de 2024 cesó en sus responsabilidades. Ahora, un año y medio después, regresa con el propósito de encabezar un proyecto que integra tanto a hermanos de larga trayectoria como a miembros de la actual junta de gobierno, apostando por un equilibrio entre experiencia y renovación generacional. De formación musical, Fernández Perea afronta este reto acompañado de un equipo heterogéneo, en el que confluyen la veteranía y la ilusión de nuevas generaciones.

Unidad como punto de partida

El programa electoral ha sido presentado bajo el lema “Unidad, Tradición y Futuro: el proyecto que impulsa la candidatura de Francisco Javier Fernández Perea para una Hermandad abierta, transparente y fraterna”.

El propio candidato, en una carta remitida a los redactores de Gente de Paz, explicó que en un primer momento se plantearon dos candidaturas distintas, reflejo del interés y la vitalidad que caracteriza a la corporación. No obstante, tras un proceso de diálogo sereno y constructivo, gracias a la mediación del consiliario don Juan Diego Recio Moreno, ambas propuestas supieron unirse en una sola, dando lugar a un proyecto común. Fernández Perea ha querido agradecer públicamente la labor del consiliario, subrayando que este acuerdo constituye un paso decisivo hacia la consolidación de una hermandad más fraterna, cohesionada y comprometida con su misión cristiana.

Ejes fundamentales del proyecto

La candidatura detalla una serie de pilares que marcarán la gestión en caso de resultar elegido:

  • Transparencia en el ámbito económico y en la toma de decisiones, siempre al servicio de los hermanos.
  • Digitalización y modernización de la hermandad, con el fin de agilizar trámites y mejorar la comunicación interna y externa.
  • Fomento de la fraternidad, para que cada hermano pueda encontrar en la corporación un lugar donde aportar lo mejor de sí mismo.
  • Crecimiento en número de hermanos y en patrimonio, asegurando la continuidad y la solidez de la institución.

A estos puntos se suman tres dimensiones esenciales e irrenunciables:

  • El cuidado de los cultos, como expresión viva de la fe, celebrados con dignidad y participación.
  • La formación espiritual y cofrade, promoviendo espacios de encuentro y aprendizaje que fortalezcan la vida cristiana de los hermanos.
  • La caridad, concebida como el corazón de la misión de la hermandad, mediante la creación de una obra social propia y el impulso al voluntariado.

Protagonismo de todos los hermanos

Fernández Perea ha subrayado que su proyecto apuesta por la participación activa de niños, jóvenes, costaleros, camareras y hermanos en general, a quienes reconoce como elementos fundamentales de la vida cotidiana de la corporación y del futuro que se desea construir.

Una hermandad abierta y participativa

La candidatura se presenta, en palabras de su propio aspirante, como una iniciativa que “nace de hermanos, para hermanos, con la firme convicción de que, mediante el trabajo común, lograremos una Hermandad más abierta, participativa y cercana a su barrio y a su ciudad, siempre bajo la protección de nuestros Sagrados Titulares”.

El horizonte del relevo

La Hermandad de la Conversión encara así un nuevo escenario en el que se abrirá un relevo al frente de la corporación tras los años de gobierno de Rafael Dorado. Con un único candidato, el proceso se configura como una transición marcada por la unidad interna, la continuidad del trabajo realizado y la voluntad de reforzar el espíritu fraterno de la hermandad en su proyección hacia el barrio y la ciudad.