Un verano turbulento para Ricardo Almansa

Los últimos dos meses han sido especialmente difíciles para el capataz sevillano, Ricardo Almansa. Su salida como responsable de las cuadrillas de costaleros de la Hermandad de la Sed después de casi tres décadas suponía el primer impacto, tras el que llegó el segundo, una vez que el que fuera titular de los martillos de la cofradía rompiera su silencio. 

Fue a través de una carta dirigida a los costaleros, donde el capataz dio sus argumentaciones, entre las que se hallaba la innegociable permanencia del sello de la corporación en este apartado concreto. 

“Entendemos que la puesta en escena de una hermandad debe responder a criterios colectivos, nunca a preferencias personales”, señalaba Almansa, para proseguir expresando que, “del mismo modo que nuestras bandas cuidan el repertorio musical preservando el estilo propio, también se les va a solicitar cambios en el repertorio de marchas de dudosa calidad, este equipo apuesta por mantener la identidad que, con humildad y dedicación, hemos ayudado a construir durante 27 años”. 

Los Gitanos

Pasó poco más de un mes cuando, a mediados de julio, la Hermandad de los Gitanos de Madrid anunciaba que Almansa era designado como capataz general de la institución penitencial de la capital de España. Una noticia que tuvo su réplica, presuntamente irónica, por parte de La Sed, la hermandad que lo había destituido., felicitándolo por el nombramiento.

Dos semanas después del anuncio, el propio capataz ha confirmado que no dirigirá a Los Gitanos de Madrid, “por decisiones ajenas a mi persona, a mi equipo de capataces y a la junta de gobierno”. Sin prácticamente duda, el de 2025 está siendo uno de los veranos más turbulentos del capataz sevillano.