Un Vía Crucis inconmensurable

Los hermanos cogen su cirio y se colocan en su fila. Las luces se apagan y se encienden las velas. El pregonero (este año los pregoneros) sube al púlpito y se dispone a leer la primera estación. Los músicos terminan de afinar los instrumentos a la espera de una señal. La candelería del palio de la Virgen alumbra su hermoso rostro. Unos pocos privilegiados elevan al Señor y lo colocan sobre sus hombros. Sale de su capilla. Primera estación.

Mañana por la noche, aunque no es Viernes de Dolores, en el centro de Córdoba se vivirá, un año más, un momento de recogimiento y oración en la Iglesia de San Pablo. Es el Vía Crucis del Santísimo Cristo de la Expiración por las naves de su templo. La cita comienza a las 21:00 pero conviene llegar un poco antes para asegurarse un sitio. Se trata de un evento imprescindible en la Cuaresma que anuncia la inminente llegada de la Semana Mayor.