Una bendición y un estreno muy especial, entre los muros de San Roque

Se multiplican las noticias en las últimas horas en  San Roque donde, tras la presentación en sociedad de la nueva crestería de su paso de palio, bendecirá y presentará mañana su otro gran estreno patrimonial, su nuevo “bacalao”. pieza será ejecutada por el taller malagueño de Juan Rosén, bajo diseño de Álvaro Abril cuyo resultado, en palabras del hermanos mayor de la corporación, Fernando Castro, «no va a dejar a nadie desapercibido». «Es espectacular», ha afirmado con rotundidad el máximo responsable de la cofradía de la Judería.

Era el pasado 6 octubre cuando se suscribía el contrato con el prestigioso taller bordados de Juan Rosén para la ejecución de la nueva insignia que será uno de los estrenos del próximo Miércoles Santo. Un encargo que emana de la decisión adoptada en junio de 2016, cuando la corporación del Buen Pastor sometió a la aprobación de sus hermanos, el diseño de un nuevo estandarte corporativo, el popularmente conocido como bacalao, cuya autoría corresponde nuevamente al mencionado Abril Vela, quien ya realizara el diseño del nuevo palio para María Santísima del Rocío y Lágrimas que paso a paso va cobrando forma. Un diseño que, una vez más, de acuerdo con esa uniformidad estilística, universal y homogénea de la que les hablábamos, se basa en la ornamentación del principal monumento de la ciudad, la Mezquita Catedral, “bajo el amparo del estilo hispano-musulmán y más concretamente en su esqueje califal”. Una pieza que ha sido ejecutada en el taller malagueño de Juan Rosén.

El nuevo bacalao que estrenará la hermandad, presenta en su concepción dos partes marcadamente diferenciados que le confieren una marcada y singular personalidad. Por una parte la faldilla, el tondo y el pico, estos dos unidos por un eje vertebrador, que se bordarán en oro sobre terciopelo color carmesí y por otra la recreación de un fondo a modo de tapiz donde se superponen los elementos anteriormente mencionados. Es en esta zona donde se invierte el juego cromático del bordado tradicional, aplicando el bordado a realce en sedas de color carmesí sobre un fondo de tisú de oro, que pretende evocar las decoraciones musivarias del mihrab, donde las trazas de oro recrean un fondo majestuoso y el color da lugar a las ornamentaciones vegetales y geométricas propias del estilo al que pertenecen.

Detalles todo ellos que convierte a la pieza de una indiscutible calidad artística en su mera concepción que en presenta en el tondo central el escudo de la corporación y ve completada su heráldica con dos alusiones a la sede canónica de la hermandad y a la parroquia a la que pertenece, un guiño a San Roque a través de una pequeña imagen que se encuentra en en la faldilla en un pequeño óculo y la Cruz Trinitaria en el pico, conformada por lacerías inspiradas en los trabajos de las yeserias de la Mezquita, al igual que se le otorgan las tonalidades trinitarias a esta insignia con el uso de sedas azules junto a los soportes de terciopelo encarnado y tisú claro que evocan el contraste de los tres colores que representan a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, este siempre tan presente en la advocación de Rocío con la que tan identificada se encuentra la Hermandad.

Un magnífico elemento patrimonial que acaso desterrará del cortejo el antiguo bacalao de la hermandad, algo que nunca sucederá en el corazón de sus hermanos, lugar en el que todos aquellos pequeños detalles que, de un modo u otro conforman la intrahistoria de la corporación y sobre todo la memoria de los seres humanos que la integran, ocupan sin lugar a dudas un lugar de privilegio, un lugar preferente cargado de recuerdos y prolífico en emotividad.

Un fajín muy especial para Rocío y Lágrimas

No obstante, no es la única novedad que la corporación cordobesa ha anunciado en el día de hoy. Y es que María Santísima del Rocío y Lágrimas, que se haya dispuesta en su altar itinerante esperando la llegada del Miércoles Santo, luce otro flamante estreno. Se trata de un hermoso fajín, confeccionado por la camarera María José Trillo sobre seda natural y con un juego de galonería antiguo. Según ha informado Castro a este medio, «ella misma ha cedido las medallas al mérito de su abuelo para ponerlas en la pieza», lo que confieren a este nuevo elemento patrimonial un incalculable valor sentimental que dotan a la pieza de la condición de única.