«El Santísimo Cristo del Amor te lleve a tí al Cielo, como tú le llevaste a Él en la tierra». Este es el emotivo mensaje que la Hermandad del Amor ha difundido a través de sus canales oficiales de información en memoria de un hombre joven que nos ha dejado para siempre para marchar junto al Divino Salvador y su Bendita Madre al paraíso.
Un hombre de cuya presencia una penosa enfermedad ha privado a su familia y a sus hermanos de la Cofradía del Domingo de Ramos, Manuel Santiago Muñoz. Un cofrade de cuna de los que siempre, desde su más tierna infancia, acompañó con esclavina el caminar del Crucificado del Cerro bajo la luz del Domingo de Ramos y que cuando tuvo la edad suficiente cambió la túnica por el costal, para encarnarse en uno de los cirineos que en Silencio, como los costaleros buenos y obedientes, le ayudan a derrochar Amor por los rincones de la ciudad de San Rafael. Así fue hasta que hace dos años tuvo que dejar su lugar en la trabajadera a causa de la enfermedad que al final se lo ha llevado. Este mismo año salió junto al Cristo del Amor ayudando a Pepe Moya a encender los cirios que alumbran al Hijo de Dios.
Manuel, que también fue costalero del Descendimiento, se ha marchado a la edad de 29 años dejando una congoja y un nudo en la garganta entre sus familiares, sus amigos, sus hermanos y todos aquellos que lo conocieron. Pero se ha marchado dando testimonio de fe y siendo ejemplo de esa firmeza y ese sacrificio que, como buen costalero, fueron el lema de su existencia. Este viernes, a las 11:30 de la mañana, tendrá lugar la Eucaristía de despedida en Jesús Divino Obrero, su casa, donde se darán cita todos aquellos con los que compartió su rachear cotidiano. Ahora está en la trabajadera del Cielo, junto al Dios del Amor.





