Una corona muy especial para la Virgen de Guadalupe

Sobradamente conocida es la vinculación, derivada de su propia advocación de la Virgen de Guadalupe, titular mariana de la hermandad de Las Aguas con la devoción universal mexicana homónima. Una vinculación que queda patente en múltiples detalles que la corporación se encarga de conservar y cuidar, como parte de su propia idiosincrasia.

Así ocurrió este mismo año sin ir más lejos, el pasado mes de febrero, cuando, con motivo de la celebración del cincuenta aniversario de su bendición, se presentó la original portada de su boletín de 2017, una obra pictórica del diseñador gráfico de Cantillana Miguel Ferrera, que protagonizaba el rostro de Nuestra Señora de Guadalupe en este año tan especial para la corporación de la calle Dos de Mayo, adornada con ráfaga de fuego y manto estrellado, atributos propios de la misma advocación mexicana.

Ahora, una nueva presea para incorporar a su patrimonio, vuelve a ahondar en esta hermosa relación. Una corona realizada por la orfebre María Belén Hernández, quien recibiera sus primeras clases con Jerónimo Seco, para continuar en Córdoba su trayectoria vital junto a Paco Díaz, más tarde y también en la ciudad de San Rafael, en el taller de Díaz Roncero, para trasladarse a Sevilla con posterioridad y ejercer su labor en el taller Maestrante y en el de Marmolejo.

La pieza contiene dos significativos detalles de esta vinculación intercontinental, la imagen de la Virgen mexicana y la del indio Juan Diego, tal y como pueden apreciar en esta instantáneas del fotógrafo de ABCdeSevilla, José Javier Comas, cedidas a la hermandad de las Aguas. Una corona de camarín plateada regalada por sus camareras y priostes con motivo de su L aniversario.