La presentación del cartel y la revista abre el corazón de la Mananta con arte, fe y sentimiento
Puente Genil ha vivido un momento profundamente emotivo con la presentación del cartel y la revista de la Semana Santa 2026, un acto que ha ido mucho más allá de lo institucional para convertirse en una auténtica celebración del alma colectiva. La Agrupación de Cofradías, Hermandades y Corporaciones Bíblicas ha dado así el primer paso hacia los días grandes, esos que se esperan todo el año y que definen la identidad más honda del pueblo.
Una creación excelente de Nuria Barrera para anunciar la Mananta
El cartel anunciador de la Semana Santa 2026, firmado por Nuria Barrera Bellido, ha sido recibido como una auténtica maravilla, una obra llamada a permanecer en la memoria emocional de Puente Genil. La artista ha descrito este instante como una fecha marcada “en rojo en el calendario del corazón”, evocando esa sensación tan reconocible del Viernes de Dolores, cuando la ilusión por lo que llega se mezcla con la nostalgia de saber que el tiempo sagrado es fugaz.
Un cartel nacido desde lo más íntimo de la artista
Para Nuria Barrera, esta obra supone uno de esos hitos que dejan huella para siempre, tanto en lo artístico como en lo personal. Ha confesado la dificultad de desprenderse del cartel una vez terminado, ese vacío que queda cuando la obra sale del estudio y se lleva consigo una parte del alma de quien la ha creado, un vínculo que ya no se rompe jamás.
Un canto de amor a Puente Genil y a su gente
El cartel es, ante todo, una declaración de amor a Puente Genil, a su Semana Santa y a su pueblo, al que la autora reconoce como un patrimonio humano excepcional. Ese lazo se remonta al momento en que Jesús Nazareno entró en su vida de la mano de la Corporación Bíblica La Historia de Tobías, El Pez, a la que rinde un homenaje especial en este año del 50 aniversario de su Refundación, integrando su memoria en el corazón mismo de la obra.
Una composición pensada con mimo y cargada de símbolos
Nada en el cartel es casual. Cada elemento ha sido cuidadosamente estudiado tras meses de documentación y reflexión. El protagonismo del palio de Nuestra Señora Reina de los Ángeles, de la Hermandad de las Penas, articula una escena de gran fuerza, en la que conviven las figuras del Prendimiento, Jesús y Judas, junto a símbolos tan propios de Puente Genil como los romanos de los Jetones, escenas del rebateo y la presencia de corporaciones tan queridas como Las Parábolas de Jesús y El Pez, fácilmente reconocibles por cualquier pontanés.

La herencia que pasa de generación en generación
La Mananta late en la transmisión familiar, en ese legado que pasa de padres a hijos y de abuelos a nietos, y que se hace visible cada primavera en “la chiquita”. Esa continuidad se refleja en las dos niñas vestidas de igual manera, símbolo de familia, futuro y pertenencia, y en la cercanía entre las figuras bíblicas y el público, mostrando una Semana Santa viva, participada y profundamente humana.
Noche y día dialogan en una escena llena de fuerza
El cartel nos sitúa ante un encuentro lleno de emoción entre la oscuridad y la luz. En la noche, iluminada por los cirios y el brillo de la plata, avanza Nuestra Señora Reina de los Ángeles, majestuosa y serena, envolviendo a quienes la contemplan con ese recogimiento y ese amor que cada año acompaña su paso junto a la Iglesia de Nuestra Señora de la Purificación.
Frente a ella, el día irrumpe como símbolo de vida y verdad, mostrando a Jesús y Judas en el instante previo a la traición, no como enemigos, sino como dos hombres ante la libertad, el perdón y la posibilidad del arrepentimiento. Las niñas, ajenas al peso del destino, representan la inocencia y el futuro, invitando a mirar la Semana Santa con ojos limpios y corazón abierto.
El Terrible y la unión entre lo humano y lo divino
La figura del Terrible también está presente, apareciendo en la sombra que acompaña a Jesús, como recordatorio de aquel que carga con todo y une lo humano con lo divino. De este modo, el cartel se convierte en una reflexión visual donde conviven oscuridad y luz, caída y redención, fe y arte, tal y como ocurre cada año en la Semana Santa de Puente Genil.
Color y luz para emocionar al espectador
El tratamiento del color y de la luz envuelve al espectador y lo introduce en la escena, evocando la atmósfera única de las noches de procesión. Las sombras y los brillos dialogan como lo hacen el incienso y la música en las calles, permitiendo descubrir, en cada rincón del cartel, una emoción, un recuerdo y una historia compartida.
Una obra sobresaliente que engrandece la Semana Santa pontanesa
Esta creación excelente es un homenaje sincero a la tradición cofrade de Puente Genil, a sus corporaciones y a su pueblo, a todos los que hacen posible que el arte se convierta en oración y la devoción en cultura. El cartel de Nuria Barrera no solo anuncia la Semana Santa 2026, sino que eleva la Mananta como símbolo de verdad, belleza y emoción, destinada a quedarse para siempre en la memoria y en el corazón de quienes la viven.





