Una pintura atribuida a Murillo protagoniza la inauguración de la exposición “Arte, Patrimonio y Devoción”, organizada por la Esperanza de Triana

Una obra vinculada a la escuela sevillana del siglo XVII

La sede de la Fundación Cajasol en Sevilla ha sido escenario en la mañana del miércoles 11 de marzo de la presentación de una pintura atribuida a Bartolomé Esteban Murillo, acto que ha tenido lugar con motivo de la inauguración de la exposición “Arte, Patrimonio y Devoción”, organizada conjuntamente con la Hermandad Sacramental de la Esperanza de Triana. La muestra ofrece al público una oportunidad singular para contemplar parte del patrimonio pictórico que conserva la corporación trianera, dentro de una propuesta expositiva centrada en el valor artístico y devocional de sus bienes históricos.

La presentación de esta obra fue encabezada por el presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido Gutiérrez, y el hermano mayor de la Hermandad de la Esperanza de Triana, Sergio Sopeña Carriazo, quienes dieron a conocer los detalles de esta pintura que representa a una Virgen dolorosa y que había sido estudiada recientemente por el historiador del arte Enrique Valdivieso González, catedrático emérito de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla, fallecido hace poco más de un año.

Una dolorosa de gran fuerza devocional atribuida al entorno de Murillo

La obra, realizada al óleo sobre lienzo y con unas dimensiones de 104 por 81 centímetros, presenta a la Virgen en actitud de recogimiento y dolor sereno, representada de tres cuartos y con las manos cruzadas sobre el pecho, en una composición marcada por la sobriedad expresiva y el acento espiritual propio de la pintura barroca sevillana.

La figura emerge de una suave penumbra que intensifica el carácter devocional de la escena, al tiempo que resalta la armonía cromática entre los tonos rojos de la túnica y los azules del manto, rasgos que remiten al lenguaje pictórico característico de Murillo y de su círculo artístico.

De acuerdo con el estudio realizado por Enrique Valdivieso, las características estilísticas del lienzo permiten situarlo claramente dentro de la escuela sevillana de la segunda mitad del siglo XVII, estableciendo una relación directa con la producción del célebre maestro barroco. El análisis sugiere que Murillo habría creado en su momento un prototipo original de esta dolorosa, actualmente desaparecido o cuyo paradero se desconoce, que habría gozado de notable difusión entre la clientela sevillana de la época.

Una posible obra realizada por Murillo con la colaboración de su taller

El modelo iconográfico debió alcanzar gran éxito en un contexto profundamente marcado por la devoción mariana, lo que motivó la realización de diversas versiones o réplicas destinadas a distintos encargos devocionales.

El lienzo presentado en la exposición podría corresponder precisamente a una de esas versiones derivadas del prototipo original, ejecutada por el propio Murillo con la colaboración de su taller, una práctica habitual en los obradores artísticos del siglo XVII, donde el maestro intervenía en el diseño y en determinados elementos fundamentales de la obra mientras los ayudantes participaban en otras partes de la composición.

En la pintura se aprecia la intervención del maestro en la concepción y repetición del modelo original, permitiendo al mismo tiempo la participación de colaboradores en algunas zonas del cuadro, circunstancia que lleva a catalogar la obra bajo la atribución “Murillo y taller”, una denominación que refuerza su interés dentro del panorama de la pintura barroca sevillana.

Según los estudios, la dolorosa representada contemplaría originalmente el cuerpo de Cristo en una escena del Ecce Homo que habría sido plasmada en un lienzo complementario hoy también desaparecido o desconocido, formando probablemente parte de un conjunto devocional concebido para su contemplación conjunta.

La exposición podrá visitarse hasta el Miércoles Santo

La pintura puede contemplarse hasta el Miércoles Santo, 1 de abril, dentro de la exposición “Arte, Patrimonio y Devoción”, instalada en la sede de la Fundación Cajasol en la calle Álvarez Quintero, donde se exhibe una selección del patrimonio pictórico conservado por la Hermandad de la Esperanza de Triana.

El acto inaugural contó además con la presencia de diversas autoridades y personalidades del ámbito cultural e institucional. Entre los asistentes se encontraban el comisario de la exposición, José Fernández López, catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla; el teniente de alcalde delegado de Fiestas Mayores y del Distrito de Triana, Manuel Alés del Pueyo; el comandante Naval de Sevilla y mayordomo honorario de la hermandad, José Daniel González-Aller Lacalle; y el presidente del Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla, Francisco Vélez de Luna.

Con esta exposición, la Fundación Cajasol y la Hermandad de la Esperanza de Triana ofrecen al público una nueva ocasión para acercarse a la riqueza artística y devocional del patrimonio cofrade sevillano, poniendo de relieve el valor histórico de una obra que, por su atribución y contexto artístico, se integra en la tradición pictórica del barroco sevillano vinculada al círculo de Murillo.