Una Semana Santa aún sujeta a la incertidumbre según la previsión de Juan Antonio Salado

tiempo

El comportamiento atmosférico en Andalucía durante los días previos al inicio de la Semana Santa estará dominado por un episodio claro de inestabilidad, tal y como recoge la última previsión elaborada por Juan Antonio Salado, sustentada en el modelo del Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo y en técnica multimodelo.

Entre el 20 y el 22 de marzo, con un alto grado de confianza, se espera un panorama de cielos muy nubosos con chubascos frecuentes, que podrían alcanzar mayor intensidad el viernes, cuando no se descarta actividad tormentosa. A ello se sumará el viento de levante con rachas fuertes en el litoral, especialmente en la provincia de Cádiz.

Durante el fin de semana, aunque las precipitaciones tenderán a ser más irregulares y dispersas, se mantendrá un ambiente inestable, con el levante aún presente en la costa y temperaturas que, tras una ligera bajada inicial, iniciarán una suave recuperación.

Mejoría relativa en la antesala de la Semana Santa

En los días comprendidos entre el 23 y el 26 de marzo, con un grado de confianza medio, la previsión apunta a una cierta estabilización progresiva. Los cielos evolucionarán desde la nubosidad variable hacia intervalos cada vez más despejados, en un contexto de transición atmosférica.

El viento continuará siendo de componente este, mientras que las temperaturas reflejarán un ascenso de las máximas y un descenso de las mínimas, configurando jornadas más templadas durante el día y frescas durante la noche.

El inicio de la Semana Santa, sin tendencia clara definida

A partir del 27 de marzo y especialmente desde el Domingo de Ramos, 29 de marzo, el pronóstico entra en un escenario de baja fiabilidad, donde no se puede establecer una tendencia meteorológica concluyente para Andalucía.

Aunque algunos escenarios plantean la presencia de altas presiones en el noroeste peninsular, lo que favorecería un tiempo más estable, existe también la posibilidad —reflejada en parte de los modelos— de que bajas presiones se aproximen al sur, lo que reabriría la puerta a precipitaciones.

En este contexto, el inicio de la Semana Santa queda condicionado por una incertidumbre notable, sin una señal dominante clara en cuanto a lluvias o estabilidad, manteniéndose el viento de componente este y unas temperaturas acordes a la época.

Alta indefinición en los primeros días de abril

La previsión para el periodo del 2 al 5 de abril, coincidente con la segunda mitad de la Semana Santa, presenta un grado de confianza muy bajo, lo que refuerza la falta de definición en el escenario meteorológico.

Los modelos mayoritarios sitúan las altas presiones en el entorno del Reino Unido, aunque sin una tendencia clara en lo relativo a las precipitaciones, que podrían o no producirse. Por su parte, las temperaturas se situarían ligeramente por debajo de los valores habituales, consolidando un panorama marcado por la variabilidad y la incertidumbre en el desarrollo global de la Semana Santa andaluza.