Una tarde noche histórica de música cofrade en Córdoba

Con puntualidad suiza, como se suele decir, comenzó el concierto de música cofrade Magna La Música de la Pasión, en el Coso de los Califas, Córdoba disfruto de una tarde noche histórica. Según la organización, el evento de música cofrade con mayor asistencia de público, 4800 personas nos congregamos en esta plaza de toros con la historia y solera que tiene.

Los aledaños en torno al ruedo de la ciudad, hacían presagiar una muy buena tarde, de música cofrade. Gente de casi todos los lados, tanto de la capital como de la provincia y como no podía ser de la geografía andaluza.

Así la primera parte del macro concierto de marchas procesionales comenzó con las tres bandas de la capital que participan en dicho evento. La A. M. Cristo de Gracia, banda de CC y TT Caído Fuensanta y la banda de CC y TT de la Salud, fueron los que iniciaron la tarde noche, por ende, quizás los más perjudicados en número de asistentes. La Salud, estreno la marcha Eterno Guía con un momento emocional muy importante, tanto para toda la banda.

La puesta en escena de las tres bandas cordobesas dejó entre ver, que las bandas de la ciudad siguen en un continuo crecimiento y de manera contrastada en calidad musical. Quizás, como enamorado de la música procesional, eche en falta alguna banda cordobesa, pero el concierto era el que era y estaban las que estaban.

Con un número bastante inferior en marchas, las bandas cordobesas pusieron sus acordes y volvieron a dar muestra del gran trabajo que siguen realizando.

Así tras las bandas cordobesas, llegó uno de los primeros momentos inolvidables de la noche, que no fue otra que la banda de las Cigarreras. Debilidad de un humilde cofrade. Las marchas procesionales sonaban a sinfonía. Qué maravilla de banda, de tocar e interpretar las marchas procesionales. La marcha Victoria, es lo que es, un espectáculo de marcha tocada por un espectáculo de banda. Y para delicatesen de los asistentes, el final con las tres composiciones fuera del mundo cofrade, dejaron entre ver lo que esta banda puede llegar a realizar con sus instrumentos. Momentos impresionantes con la grada de pie con los móviles con las linternas a modo de concierto coral al son de su última composición.

Tras la banda sevillana, vino la A. M. de la Sentencia de Jerez. Otra agrupación con una calidad bestial. Qué manera de sonar con su estilo y con un tambor que me hizo recordar tiempos a, con un poderío y son maravillosos. Qué pena que esta banda no haya tocado en nuestra ciudad.

Llegó tras la agrupación de Jerez, mi otra debilidad musicalmente hablando. La A. M. Virgen de los Reyes, con un arte sensacional a la hora de interpretar sus marchas. Su inicio fue simplemente maravilloso y para continuar con una de sus marchas que me hacen que las lágrimas se caigan de su embalse, La Esperanza de María, para este espectador es la emoción y los sentimientos echa marcha procesional. Sus acordes, hicieron que los vellos se erizasen y no eran por el frío que hacía ya acto de presencia en el coso.

Y solo restaban ya las dos últimas bandas, que serían las de mayor efervescencia emocional para el público. Qué se puede decir de las Tres Caídas de Triana, que no esté ya dicho. Simplemente sublime. Los acordes trianeros me trajeron a la memoria dos fechas importantes en mi vida cofrade, pero si elegante fue su puesta en escena y su manera de interpretar las marchas, no menos fue su despedida con Julio Vera y el banderín de la banda, quitándose ante le fervor del público su gorra de plato para demostrar su categoría.

Rosario de Cádiz, llegó con la misma fuerza que tiene esta banda gaditana. Qué manera de hacer sonar las cornetas, qué manera de hacer sonar la percusión, qué manera de interpretar sus composiciones musicales. Esta banda ha entrado con una fuerza inusual, pero a modo de bien, por su puesta en escena, composiciones, marchas y el regusto en el camino de las nuevas composiciones musicales de música cofrade. Especial fue el recuerdo por parte del presentador del acto, jerezano, que no tuve tiempo de apuntar su nombre, en el recuerdo a Sergio Larrinaga “Larri” como componente de esta banda y compositor de muchas marchas procesionales.

Acabó Magna la Música de la Pasión, qué simplemente fue una tarde histórica, como si de una corrida de toros se tratase. Puerta grande para los actores, con vuelta al ruedo al ganado, y gran triunfo de la empresa organizadora como de las casas colaboradoras.

Enhorabuena a todos, a cada cual, por la parte que le toque. Si las cosas se hacen bien, lo normal es que terminen bien.