La Archicofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Vera (Almería) afronta éste viernes, día 14 de mayo, el cuarto, y último, traslado de la Santísima Virgen de la Piedad y Cristo de la Caridad, dentro de la «Misión Mariana» iniciada el viernes día 3 de mayo.
El traslado tendrá lugar tras celebración de Santa Misa en la Iglesia Parroquial Ntra. Sra. De la Encarnación, donde arraigan al culto los sagrados titulares de las Hermandades de San Juan Evangelista y Cristo de la Misericordia y la Infantil y Juvenil Virgen de los Perdones y Jesús de la Esperanza.
El pasado viernes día 17, Piedad y Caridad abandonó la ermita de la Virgen de las Angustias tras permanecer al culto una semana junto a los Sagrados Titulares de la querida Hermandad de Ntra. Sra. La Virgen de las Angustias.
Tras Santa Misa oficiada por el Sr. Consiliario, D. Jesús Martín Gómez, Piedad y Caridad salió dirección de la Iglesia Parroquial, recibiendo el cariño de nuestros/as hermanos/as de las Angustias.
Además, al finalizar la eucaristía, el Hermano Mayor de Angustias, D. Antonio Martínez del Castillo, tuvo unas preciosas palabras para con nuestra Real Archicofradía, especialmente con esta «Misión Mariana» por el XXV Aniversario de Piedad y Caridad, y entregaron un presente para la Virgen. Un bonito pañuelo que una hermana de la corporación le puso a Piedad y Caridad en ese instante.
La Junta de Gobierno de la Archicofradía desea expresar su gratitud y la inmensa alegría por la fraternidad vivida con la Hermandad de la Virgen de las Angustias, reflejadas en las caras de los hermanos de ambas corporaciones durante esta semana tan especial junto a la Patrona de la ciudad.
Éste viernes, tras Santa Misa, Piedad y Caridad abandonará la Iglesia Parroquial de regreso a casa, la ermita de San Ramón, donde le espera su barrio y Nuestro Padre Jesús Nazareno. La celebración de Santa Misa comenzará a las 19:30 horas y discurrirá por Plaza Mayor, Juan Anglada, Plaza del Hospital, Inclusa, Labradores, San Ramón, Plaza de San Ramón, La Glorieta, ermita de San Ramón. Como cada traslado, el mismo será en andas y en silencio, leyéndose durante el mismo el Santo Rosario.





