Avanza poderoso el curso cofrade inmerso en su primer tercio de vida, mientras quedan atrás las últimas salidas procesionales que implican la conclusión del tiempo de glorias, el nuevo año que ya comienza a vislumbrarse en el horizonte, y la información cofrade se llena de decisiones trascendentales para el devenir de las cofradías a largo, a medio y a corto plazo. Una de las corporaciones que acaba de determinar su futuro inmediato es la Hermandad de Jesús Nazareno, tras el proceso electoral que se ha desarrollado con toda pulcritud en el seno de esta histórica corporación cordobesa. Una convocatoria que ha tenido lugar este domingo 3 de diciembre para dilucidar los destinos de la corporación del Jueves Santo con vistas a los próximos cuatro años. En este sentido, la asamblea ha determinado que, el único candidato a dirigir los destinos de la corporación cordobesa, el actual hermano mayor, Víctor Molina, revalide su mandato para profundizar en el camino desarrollado en los últimos cuatro años. El hermano Mayor electo ha obtenido 44 votos a favor, frente a 13 en contra y dos en blanco.
Esta convocatoria estaba inicialmente prevista para el próximo mes de enero, como certificó a Gente de Paz el pasado mes de junio el propio Molina en el curso de unas declaraciones en las que desmentía los rumores de cese del capataz del paso del Señor, Enrique Aguilar, tras lo ocurrido el pasado Jueves Santo, cuando concurrieron serios problemas en el itinerario de regreso a su templo y miembros de la cuadrilla que comanda el capataz solicitaron la solidaridad de costaleros de otras cuadrillas al haber quedado mermada la cifra con la que originalmente contaba Aguilar, quien había cuantificado en dos cuadrillas el número de costaleros disponibles para llevar al Nazareno por las calles cordobesas. No obstante la decisión de la junta de gobierno de Molina ha sido la de adelantar un mes el calendario originalmente establecido, probablemente para que el próximo equipo de gobierno pueda disponer de mayor holgura de tiempo para preparar con las garantías suficientes el próximo Jueves Santo.
Cabe destacar que en aquellas declaraciones, Molina ya afirmó su intención de concurrir al proceso al tiempo que explicaba que afrontaba los últimos meses de su mandato descartando, en buena lógica, cualquier movimiento relacionado con cuestiones relacionadas con los capataces. Tras obtener el respaldo mayoritario de la asamblea general de hermanos, es el momento de dilucidar una línea adecuada de actuación para que los problemas del pasado Jueves Santo, no se vuelvan a repetir. A partir de ahora llega el momento de adoptar decisiones al respecto para que se implementen las medidas que sean precisas para que no vuelvan a reproducirse por problemas del pasado Jueves Santo.





