“Me pasó con Las Cinco Llagas, cuando nos quedaban todavía dos horas y media para entrar, mirar para atrás, y digo, dónde está la gente aquí”
Hay historias que suceden bajo los pasos, que nunca salen de allí. Si bien, algunas de ellas son relatadas, porque se hace preciso entender la evolución del mundo del costal en las últimas décadas.
Una de ellas ocurrió bajo las trabajaderas del misterio de la Santa Faz a finales de los años 80 y la relató Salvador Giménez en Cofrades 24/7. “La cuadrilla de la Oración en el Huerto teníamos mucha vinculación con la cofradía de la Santa Faz de la Trinidad, que hoy día tiene dos pasos maravillosos y dos cuadrillas maravillosas”, comenzó recordando.
“Pero entonces, lo que pasaba, teníamos muy buena relación, la gente de la Santa Faz salían con nosotros en el misterio o en el palio. Total, que los capataces de la Oración en el Huerto y la Candelaria sacaban la Santa Faz y siempre nos decían el Domingo de Ramos al terminar, que el Martes (Santo) vayáis”, prosiguió el tertuliano.
“Levanta el faldón”
Llegados a ese punto, Giménez rememoró que un año los costaleros del misterio pensaron que irían los del palio y los del palio los del misterio y no se presentaron. “Yo estaba con mi novia, la que hoy es mi mujer viendo la cofradía y me dice el capataz, tú qué, qué bonitos se ven los toros desde la barrera. Digo qué pasa, y me dice, levanta el faldón”.
“Yo levanté el faldón y aquello era una tragedia. Allí había 17 personas”. Así que llevó a su novia a su casa, se fue a la suya, cogió la ropa, se cambió de calzado y con la camisa de paseo, se la remetió y, “cuando me metí dice uno, 34, falta uno. Al final llegamos los 35”.





