La hermandad del Cristo de Gracia vivirá en 2018 uno de los acontecimientos más importantes de su historia, como es la celebración del IV Centenario de la llegada de la imagen a Córdoba. Fue el 4 de febrero de 1618 cuando El Esparraguero llegó a la ciudad califal desde el otro lado del Atlántico, algo que la corporación del Jueves Santo celebrará durante el próximo año con un amplio programa de actos y eventos extraordinarios. Además, como curiosidad, la imagen del crucificado protagonizará el cupón de la ONCE del próximo 4 de febrero.
El Santísimo Cristo de Gracia, objeto de devoción desde el mismo momento de su llegada al Convento de Trinitarios Descalzos, fue realizado por indígenas anónimos de la ciudad mexicana de Puebla de los Ángeles, tallado a partir de la médula de caña de maíz. Se trataba de un encargo del cordobés Andrés Lindo, residente en las Indias, hacia el 1600, que sería enviado a España, donde su hermana, Francisca de la Cruz, lo donará al monasterio trinitario. Curiosamente, durante la profunda restauración del crucificado por parte Miguel Arjona en 1982, se descubrió que la imagen era una pieza hueca.

El 4 de febrero de 1618 se traslada al Convento de Nuestra Señora de Gracia de Córdoba, donde, bajo influencia de la gran devoción por la Virgen de Gracia, recibió el nombre de tal advocación. Al Cristo de Gracia se encomendaron en varias ocasiones los cordobeses para conseguir aguas para salvar sus cosechas, lo que le llevó a salir por primera vez en 1635 junto a otras imágenes de la ciudad. Este hecho se repetiría nuevamente en 1732 y 1734.
En 1736 se funda una confraternidad trinitaria en torno al crucificado. A finales de este siglo, se construye un altar en la capilla del Cristo de Gracia, donde se coloca una imagen de Nuestra Señora de los Dolores donada por doña Beatriz Cisterna. En 1809, ante la ocupación francesa, la imagen volvió a salir en rogativa patriótica, no siendo hasta mediados del siglo XIX cuando la corporación comienza a salir en Semana Santa con la recuperación de la procesión del Santo Entierro, aunque finalmente se extinguirá a fines de la centuria. Cuando realizaba su itinerario procesional en la Madrugá, era acompañado tradicionalmente por espárragos al pie de la cruz, de ahí el sobrenombre popular de El Esparraguero.
Al Cristo de Gracia se unieron, a finales del siglo XIX, las imágenes de la Virgen, San Juan y la Magdalena, de autor anónimo pero perteneciente a la escuela valenciana. La vuelta a Córdoba de los trinitarios hizo que se reorganizara en 1905 la Pía Asociación de la Santísima Trinidad y Santísimo Cristo de Gracia. Esta reorganización tendrá una existencia fugaz, ya que en 1909 queda prácticamente disuelta hasta que en enero de 1913 se pone de nuevo en marcha. A partir de 1937, el Cristo de Gracia procesiona en el desfile oficial del Santo Entierro y poco después pasa a realizar la estación de penitencia el Jueves Santo, iniciando así un periodo de auge y prosperidad que se ha prolongado hasta nuestros días, erigiéndose el Santísimo Cristo de Gracia, El Esparraguero, como una de las principales devociones de Córdoba.

El pasado 2 de septiembre tenía lugar la presentación , por parte de la hermandad, de los actos a celebrar en el próximo año de 2018 con motivo del VI Centenario de la llegada del Santísimo Cristo de Gracia a la ciudad de Córdoba. Durante el acto, tuvo lugar también la presentación del cartel oficial de esta conmemoración, una espectacular pintura simbólica que se puede observar desde ese mismo día en la fachada de la sede canónica de la cofradía.
La corporación ha previsto una salida extraordinaria para el 29 de septiembre de 2018, motivada “para que los cordobeses puedan rezarle en la calle”. Una salida extraordinaria que servirá para culminar el nutrido programa de eventos, cuyo acto más importante será la solemne Función Principal prevista para el 4 de febrero. La efemérides contará además con una importante obra social, y que se llevará a cabo en un orfanato de Perú, sumada a las labores asistenciales cotidianas que realiza la hermandad, como el reparto de ropa o la colaboración con el comedor social de los Trinitarios. Además, la recaudación de la venta del cartel, a un precio simbólico, irá destinada íntegramente a la obra social.
El 20 de octubre tuvo lugar la presentación del libro Un Dios de maíz, realizado por José Espejo Calatrava. Una obra que se une a otra publicación que la hermandad presentó apenas unos días antes: el cómic Un regalo del nuevo mundo, cuya elaboración ha sido puesta en las manos del actor y dibujante salmantino Vicente Martín y cuyo texto ha nacido de la destreza de María Inmaculada Herencia Lavirgen, orientada a los más pequeños.
También en octubre la hermandad llevó a cabo una ruta que, bajo el título “El legado indígena de Córdoba”, recorrió las distintas iglesias de la ciudad en las que se veneran imágenes de origen mexicano, una interesante iniciativa puesta en marcha por el grupo joven de la corporación.

Entre noviembre y diciembre, la corporación realizó una serie de conferencias destinada al mejor conocimiento de la historia de la cofradía y de la imagen del crucificado, ciclo que también se desarrollará a lo largo del próximo año de 2018. Pero la hermandad contó el pasado 13 de diciembre con otra nueva noticia, que marcará un acto histórico para la corporación. Y es que la imagen del Cristo de Gracia fue elegida por la Agrupación de Cofradías para presidir el Vía-Crucis de las hermandades a la Santa Iglesia Catedral, que tendrá lugar en el próximo mes de febrero.
Además de la salida extraordinaria en septiembre, también tendrá lugar una procesión de la Santa Cruz en el mes de mayo, así como un besamanos extraordinario a María Santísima de Dolores y Misericordia el próximo 15 de septiembre. Todos estos actos se sumarán a las numerosas actividades y eventos que, tanto el grupo joven y como la agrupación musical de la corporación, se llevarán a cabo durante todo el año y que serán presentadas paulatinamente.





