Niño, hay que ver lo que son las cosas. Desde la Agrupación se prometió que con el traslado de la carrera oficial hasta la Catedral se incrementarían los ingresos para las Cofradías. ¡Pues dicho y hecho, niño! ¡Ahí lo tienes! Como los recortes del señor Aumente dejaron el espectacular aumento de palcos y sillas en algo testimonial, pues se le aumenta el precio a los palcos y punto y se acabó.
Pero oye, niño, que no hay que atacar a la Agrupación. Que para alguien que al final cumple sus promesas no es de recibo quejarse. ¡Eso es así! Que lo han hecho por otro camino que el que todos nos creíamos… bueno, ¿qué le vamos a hacer? ¿Abrir el debate del fin y los medios? ¡Ay, Maquiavelo! ¡Qué pereza!
Niño, también se ha sabido que pronto volverá el Cristo de la Caridad tras la restauración a la que está siendo sometido. No da tiempo para hacer un vía crucis como la Hermandad quería, pero bueno. Hoy ya ha venido gente triste a la taberna pensando en que quizá se pierda así una ocasión extraordinaria para ver una vez más a la legión… ¡Y que haya tan poca gente que quiera dedicarse a la carrera militar! ¡Parece mentira con lo que en Córdoba gusta ver desfilar soldados!





