Ha llegado el día que muchos habían soñado y otros cuya llegada habían intentado dilatar casi hasta la eternidad. La Catedral de Córdoba tendrá una segunda puerta que permitirá a las cofradías de la ciudad de San Rafael acceder a su interior por una puerta y salir por otra, de tal modo que el discurrir por el bosque de columnas podrá hacerse con la normalidad que permita la especial estructura de la única Catedral del mundo que se halla incrustada en el interior de una mezquita.
La demandada segunda puerta de la Catedral será una realidad en cuanto los técnicos habiliten los medios para que así sea merced a la aprobación otorgada por la comisión de licencias que este miércoles 22 de febrero, que únicamente ha cosechado el voto en contra de Ganemos, en una última pataleta de cara a la galería, y que pasará a la historia de las cofradías cordobesas, llevaba en su orden del día ordinario normalidad la autorización para acometer los trabajos precisos. Una autorización cuya documentación, en palabras de Pedro García, Primer Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Córdoba y presidente de la Gerencia Municipal de Urbanismo, estaba en regla, después de recibir el pertinente aval de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, responsable de velar por el monumento y tras la asunción del arquitecto Rafael De la Hoz Castanys, hijo del autor de la prescindible celosía, de la derrota de su titánico esfuerzo por impedir lo inevitable.
Este desenlace comenzó a gestarse el pasado 29 de septiembre, cuando el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios, conocido por el nombre de Icomos otorgó su visto bueno a la apertura de la deseada segunda puerta de la Mezquita-Catedral argumentando que el proyecto “no tiene impacto sobre el valor universal excepcional del bien” que forma parte de la lista de la Unesco desde 1984. Como es conocido, el proyecto implica la sustitución de la celosía de Rafael de La-Hoz Arderius –padre-, que procede de los años 70 por una de características similares que permita su apertura, de modo que el acceso de las cofradías al interior del bosque de columnas de la antigua Mezquita pueda realizarse con normalidad.
Tras informar a todas las partes, la última firma prevista para comenzar las obras de apertura de la segunda puerta estaba en manos de la Gerencia Municipal de Urbanismo, cuyo presidente, el concejal Pedro García (IU), manifestó en rueda de prensa que una vez estuvieran los informes encargados desde el organismo autónomo se daría paso a la firma, si procediera, de la licencia del proyecto.
Tras cumplir con su parte, con más retraso del necesario, el propio Pedro García informó que dichos informes estaban preparados para ser remitidos a la comisión de licencias de hoy 22 de febrero, como así ha sido. Pese a todo, el concejal de Izquierda Unida quiso dejar claro que llegados a esta fase, el procedimiento era totalmente técnico, y que no “cabe la política” sobre la decisión final, desmarcándose con cualquier identificación con un proyecto que su formación política ha intentado evitar a toda costa.
Sea como fuere el final de este camino lleno de obstáculos parece haber llegado a su fin, a pesar de que desde determinadas asociaciones vinculadas al presunto progresismo han amenazado con continuar en la batalla para defender lo indefendible y todo apunta que Córdoba, por fin, podrá tener una Carrera Oficial de la categoría que merece una de las Semanas Santas más importantes del mundo.





