Un regalo muy especial para el Carmen de Puerta Nueva

​En múltiples ocasiones, son los pequeños detalles, aquellos que a veces podrían pasar desapercibidos por el gran público, los que constituyen los tesoros más hermosos, los presentes más sentidos, las ofrendas más sinceras, las que salen de lo más profundo del corazón de manera desinteresada.

Ofrendas como la que el dorador Rafael Rodríguez, devoto y hermano del Carmen de Puerta Nueva, ha querido entregar a la hermosa titular de la corporación lefítica. Un presente que emana de la incuestionable capacidad que ha venido desarrollando Rodríguez a lo largo de su larga experiencia profesional y que ahora le ha servido, al alcanzar su jubilación, para realizar un maravilloso regalo a su Virgen del Carmen.

Se trata de una ráfaga para el camarín de la hermosa imagen que tallase en el siglo XIX el escultor Lorenzo Cano, culminando la materialización de una devoción profundamente arraigada en la ciudad de Córdoba en torno al convento carmelita de Puerta Nueva que se remonta nada menos que al siglo XVI. Un hermoso regalo para el camarín que alberga a esta singular belleza que cada 16 de julio inunda con su majestad las calles de la tierra de San Rafael.