La hermandad de Las Penas de Santiago ha cerrado un intenso fin de semana que se vivió de manera singular alrededor de la juventud de la cofradía de Santiago por mor de la salida procesional por las calles del barrio un año más -y ya van veintiséis-, de María Santísima de la Concepción en su Desamparo que acompañada por la Banda de Música de El Carpio recorrió el entorno de la feligresía, acompañada de la presencia de varios grupos jóvenes de diversas hermandades cordobesas.
Sin embargo, el fin de semana ha tenido el aliciente añadido del tradicional triduo que a hermandad consagra en honor de Nuestra Señora Madre de los Desamparados que ha concluido con el no menos tradicional besamanos de la preciosa dolorosa de Antonio Eslava Rubio, ante la que nuestro compañero Antonio Poyato ha estado para dejar constancia con esta excelente crónica gráfica.





