La Hermandad del Rocío de Córdoba no descuida su Acción Social durante el camino

La acción social que desarrollan las distintas corporaciones que forman parte del universo cofrade y rociero es una de las facetas fundamentales de la actividad que realizan a lo largo de los 365 días del año. Una solidaridad que se materializa en múltiples iniciativas de muy distinto calado desde las grandes campañas orientadas a paliar las necesidades de aquellos que más precisan de una ayuda hasta pequeños gestos que también forman parte ese compromiso solidario inherente a la condición de nuestras hermandades y a su esencia más profundamente arraigada.

Es el caso de la Hermandad del Rocío de Córdoba que camina con paso firme y decidido rumbo a la tierra prometida para encontrarse cara a cara con la Madre de Dios y que hace tan solo unas horas demostró su compromiso con la entrega de productos de primera necesidad a las Hermanas de la Cruz del convento de Fuentes de Andalucía por dónde la filial de la ciudad de San Rafael paso en su camino hacia las marismas de Doñana.

Un gesto complementado con otro que ha tenido lugar con motivo de la celebración de la Feria de Nuestra Señora de la Salud que siempre trae hasta la ciudad al circo, ese lugar maravilloso donde niños y mayores disfrutan de un espectáculo sin parangón. Este año, a pesar de encontrarse en el camino, la Hermandad del Rocío de Córdoba a través de su Vocalía de Acción Social, ha invitado a un grupo de niños a disfrutar del Gran Circo Alaska, instalado junto al recinto ferial del Arenal. 

Cabe destacar que la recaudación ha ido destinada a la Asociación Española Contra el Cáncer, con lo que el gesto de la corporación adquiere una doble dimensión que muestra de manera palpable su compromiso con las grandes causas y también con los pequeños gestos en la creencia de que estos también forman parte de la acción social de una hermandad.