Concluye la restauración de la corona de la Macarena, obra de García Armenta

La Corona de plata sobredorada de Emilio García Armenta fechada en el año 1969, ya se encuentra de nuevo sobre las sienes de la Santísima Virgen de la Esperanza. Los trabajos de restauración llevados a cabo en el Taller de Orfebrería de Fernando Marmolejo Hernández, han consistido en el desmontaje de todos los elementos estructurales para otorgarles solidez y eliminar las deformaciones matéricas debido a su manipulación. 

Al mismo tiempo, se ha renovado el sistema de muelles de las estrellas, enderezadas las deformaciones de los resplandores e imperiales y soldadas las fisuras existentes en el canasto. Finalmente, se ha procedido con el pulido y abrillantado de todos los elementos, además de aplicarle a la corona, un baño de oro naranja de 18 kilates exactamente idéntico al que tuvo en su origen.

Cabe recordar que fue el pasado 29 de septiembre, cuando tuvo lugar la firma del contrato por parte del actual hermano mayor y Fernando Marmolejo. La última de las restauraciones que se le llevó a cabo data de 1992, siendo la presea trasladada a los talleres de Luque Cuesta, en Córdoba. En esta ocasión, Marmolejo quien se encargue de devolverle a la corona todo el esplendor.

La presea fue diseñada por García Armenta, autor también de la misma. En plata sobredorada, las medidas se aproximan a las que posee la corona de oro de la dolorosa. En ella aparecen dieciocho estrellas y varios escudos, donde aparecen los Papas Pablo IV y Juan XXIII, además del de Cardenal Bueno Monreal, las Hermanas de la Cruz y la hermandad. Asimismo, sobre la diadema aparece una ráfaga que alterna rayos biselados con módulos vegetales simétricos, en cuyos extremos aparecen coronas de seis puntas.

Una de las últimas ocasiones en las que se pudo contemplar a la Esperanza Macarena con la corona de García Armenta fue en el mes de los difuntos del año pasado, donde además llevaba sobre su pecho la cruz pectoral del cardenal Bueno Monreal y un broche también realizado por García Armenta, que en este caso fue un regalo a la corporación por parte de la hermandad del Gran Poder. La corona de García Armenta también la portó durante su septenario en marzo de 2014 o la festividad de la Inmaculada de 2015. García Armenta también realizó para la hermandad la media luna que en ocasiones aparece a los pies de la Virgen, como sucedió durante el día de la Inmaculada Concepción en 2013.