Fernando Castro: «Creo que en esta hermandad me queda trabajo para toda una vida. Mi nivel de responsabilidad no me va a permitir dejar la hermandad tal y como está ahora mismo»

Para concluir este denso año 2017 en lo que a entrevistas se refiere, Gente de Paz ha querido acudir a un amigo y un cofrade que está desarrollando una labor ejemplar al frente de la hermandad de Perdón, una corporación que ha experimentado una evolución incuestionable bajo su mandato y que, con la humildad por bandera, ha sabido convertir en protagonista y referente, demostrando una altura de miras y una inteligencia que excede, con mucho, la evidenciada por otros personajes que trufan la realidad cofrade de la ciudad de San Rafael.

Egabrense por los cuatro costados y cofrade de nacimiento, como él mismo asegura, «no por cuestiones familiares, sino porque nací cofrade». Profundamente arraigado a las tradiciones y costumbre de su pueblo, con especial énfasis en la devoción a la Virgen de la Sierra. Realizó sus estudios de pedagogía en Granada y desarrollando su labor profesional e Córdoba, recién concluida la carrera. Precisamente, su profesión fue el nexo de unión con la hermandad del Perdón, de la mano de «una persona que me arrastró al Perdón».

A una hermandad que siempre le llamó la atención desde el primer año que llegó a Córdoba para disfrutar de su Semana Santa. Fue en 2000 y la primera imagen que vio fue la cofradía que años más tarde terminaría presidiendo. La corporación salía de la Catedral y su recuerdo atesorado es la del Señor del Perdón y el estreno del palio de Rocío y Lagrimas, saliendo por la Puerta de Santa Catalina. Desde entonces su corazón quedó prendado para siempre del aroma inconfundible de esta hermandad. Su nombre poco a poco fue introduciéndose en la cotidianidad de la cofradía y ser partícipe de sucesivas juntas de gobierno hasta que tras la marcha de su predecesora, Rosario Revilla, el destino quiso que acabará dirigiendo la corporación.

Sincero, amable, atento y valiente – sé positivamente que se quejará por alabarle de este modo en cuanto lo lea- , Fernando es todo un ejemplo de lo que ha de ser un hermano mayor, ese cauce de contacto entre la hermandad, las instituciones y los medios, para transmitir del modo más fidedigno posible la realidad de la corporación de la que circunstancialmente le ha tocado ser timonel, con la inteligencia precisa para ser consciente de la hermandad no es suya, sino una institución a la que ha venido a servir y no a servirse ella. Un hombre capaz de propiciar una revolución en el Perdón que será recordada en décadas venideras, pero de la que Castro no espera mayor reconocimiento que el respeto que la hermandad ha ido cosechando en los últimos tiempos hasta convertirse en ejemplo y referente en tantas cosas.

«Toda la savia nueva que ha envuelto a la hermandad, es realmente el mayor regalo que me llevo de estos años»

― ¿Cómo valoras la evolución experimentada por el Perdón en los últimos años?

Te puedo dar una valoración bastante positiva de la evolución que ha tenido la hermandad del Perdón en estos últimos cuatro años, en cuanto a incremento de hermanos, actividad formativa, aumento, cuidado, restauración y conservación del patrimonio, saneamiento de las cuentas, diseño de enseres, definición del estilo de la cofradía en la calle, misas de hermandad, creación de nueva página web, celebración de Cultos y Misas, etc…

Toda la savia nueva que ha envuelto a la hermandad, es realmente el mayor regalo que me llevo de estos años. Sinceramente para mí lo más duro de este mandato a nivel personal, fue aquella maldita enfermedad que me apartó de todo cuanto me envolvía, aquella que generó tanta incertidumbre y dejaba en vilo los diferentes proyectos e ilusiones, paralizando a toda una Junta de Gobierno, aún inmadura en aquel momento, para los que Yo era el pilar fundamental. No sabía si iba a volver a la actividad diaria, pero así lo quiso Dios, y como se suele decir, donde hay vida hay Esperanza así que aquí estoy y ahí estaré.

«Detrás de todo el trabajo, hay muchas personas anónimas que simplemente con su presencia han hecho que la hermandad se haga cada vez más presente»

― ¿Qué factores piensas que han influido con mayor intensidad en esta evolución?

El factor humano es uno de los asientos fundamentales del avance de esta hermandad. Si no es por toda esa gente nueva que ha llegado ilusionada y apostando por una mejora en la misma, con un verdadero compromiso, y siendo conscientes en cada momento que había que empujar y remar en una misma dirección. Sin toda esa gente que ha llegado, ha creído en nuestro proyecto, a la vez se ha ilusionado y me ha apoyado, nada hubiera sido igual.

Detrás de todo el trabajo, hay muchas personas anónimas que simplemente con su presencia han hecho que la hermandad se haga cada vez más presente en la sociedad y han ayudado a buscar ese hueco dentro de un Miércoles Santo tan consolidado y donde tan complicado era hacerse un sitio. Y digo era, porque creo que el Perdón, tiene su sitio y su público en la calle.

«El cortejo procesional debe ampliarse en la medida de lo posible. En este aspecto tardaré creo muchos años en darme por satisfecho»

― ¿Qué aspectos entiendes que es preciso mejorar en tu hermandad? ¿De cuáles te encuentras más satisfecho?

Por supuesto que hay muchas cosas que mejorar aún, el mismo cortejo procesional debe a mi entender ampliarse en la medida de lo posible. En este aspecto tardaré creo muchos años en darme por satisfecho, pues todos los hermanos y nazarenos que formen parte del mismo siempre me van a parecer pocos. Por otro lado la obra de caridad es un tema pendiente de la hermandad que aunque se esté trabajando, no sé a veces si es por falta de conocimiento, no se llega a plasmar al 100% como a mí me gustaría.

Sabéis que nuestra obra social es mayoritariamente asistencial, pero claro, es la parte más dura de trabajar, pues consiste en que las personas deben de desprenderse de su bien más preciado como es el tiempo, para dedicarlo a los mayores de la residencia en un acompañamiento con los mismos. Si lo piensas, a veces es fácil dar un donativo para colaborar en algún tipo de obra social, aportar algún kilo de alimentos… pero desprenderte de tu tiempo libre para acompañar a los abuelos de la residencia, sinceramente cuesta, pero se consigue poco a poco. Para ello el grupo joven está haciendo una labor muy buena.

«Si yo fui el propulsor de este grandioso cambio estético, me gustaría darle un empujón un tanto más fuerte y dejarla lo más encauzada posible, siempre con los pies en el suelo y pensando en la persona que me pueda ir sustituyendo»

― ¿Te queda trabajo por hacer? ¿Habrá un segundo mandato de Fernando Castro?

Sí que me queda mucho trabajo por hacer, creo que en esta hermandad me queda trabajo para toda una vida, pero no es la intención ni mucho menos. Cuando me hablas de segundo mandato, sinceramente se me ponen los pelos de punta, porque es mucha responsabilidad para quien realmente se lo toma en serio, pero claro, en este aspecto me contradiría a mí mismo, pues mi nivel de responsabilidad no me va a permitir dejar la hermandad tal y como está ahora mismo.

Quiero decir con esto, que si yo fui el propulsor de este grandioso cambio estético, me gustaría darle un empujón un tanto más fuerte y dejarla lo más encauzada posible, eso sí, siempre con los pies en el suelo y mirando al frente, pensando en la persona que me pueda ir sustituyendo. Y por supuesto me queda por hacer algo grande a nivel asistencial y de obra social, tengo cosas pensadas y puede que pronto vean la luz, pero aún no las sabe nadie, si todo va bien pronto lo sabréis.

«El gran estreno de este año es el bordado del nuevo estandarte en oro fino. Marcará un antes y un después en cuanto a estilo y personalidad, es imposible que este bacalao, pase desapercibido para cualquiera»

― ¿Qué novedades patrimoniales está previsto que la hermandad presente el próximo Miércoles Santo?

De cara al próximo Miércoles Santo continuamos con el avance de la crestería trasera, que como ya hemos avanzado en diferentes medios, y dada la calidad artística que le está impregnando el actual orfebre Jesús Iglesias, la estrenada el año pasado pasará a ser la trasera, y la actual será la delantera. El día que se concluya la orfebrería del techo de palio con las cresterías laterales, se reformará la parte de la crestería ejecutada en primer lugar, para dejar un palio unísono en calidades artísticas.

Pero aparte de todo esto, el gran estreno de este año y que si me lo dicen hace cuatro años lo hubiera visto inviable, es el bordado del nuevo estandarte o bacalao en oro fino por los talleres de Juan Rosén de Málaga. Este es para mí un gran sueño de cara a la semana santa 2018, y creo que para la hermandad es algo que marcará un antes y un después en cuanto a estilo y personalidad de la misma en la calle, es imposible que este bacalao, pase desapercibido para cualquiera.

«No sé si habremos o no dado con la piedra filosofal de la hermandad en cuanto al diseño ejecutado por Álvaro Abril, eso quizás lo diga el tiempo y sea el mismo el que haga justicia»

― El palio de la Virgen del Rocío y Lágrimas se ha convertido en una ilusión colectiva de la Córdoba Cofrade, ¿cuándo prevés que esté concluido? ¿Con Álvaro Abril ha dado el Perdón con la piedra filosofal de su concepto estilístico?

El palio de Rocío y Lágrimas, realmente fue una proyección que llegó muy lejos en su momento, tanto en cuanto a su diseño, como a la calidad artística y documental del mismo. La hermandad ha llegado a ser muy conocida fuera de Córdoba. A día de hoy, no sé si habremos o no dado con la piedra filosofal de la hermandad en cuanto al diseño ejecutado por Álvaro Abril, eso quizás lo diga el tiempo y sea el mismo el que haga justicia. Lo que sí es cierto que la hermandad andaba sin rumbo con muy poca armonía entre el paso de misterio y de palio, con un cortejo procesional, donde se mezclaba el burdeos, el verde, el negro… un palio que salió a la calle en el año 2000 sin criterio alguno, varales, candelería, respiraderos, peana, corte de palio… todo muy aparente pero sin consonancia alguna entre todas sus partes, todo muy bonito y muy brillante, pero son criterio.

Tal mala suerte tuvo la hermandad que dicho palio fue desechado por el lamentable estado en el que se encontraba tras los estragos de la lluvia. Entonces la hermandad pasó a un palio de carácter transitorio de semi-cajón, que llegó a procesionar durante cinco años. Entiendo que la gente no supiera que estilo quería la Hermandad, y hacia donde quería llegar. Éste último la verdad fue un palio del que sabíamos iba a estar poco tiempo, mientras se decidía el estilo y diseño. Gracias a Dios en 2015 llegó el diseño, y en 2016 se pudo poner en la calle la primera fase del mismo. Fue de extremada urgencia como podéis imaginar, frenar a la hermandad para dibujar y diseñar tanto el guión de la hermandad como el palio al completo.

Es un hecho arriesgado y, a mi entender, a la vez valiente, pero sin duda fue necesario, pues no tenía sentido seguir trabajando sin saber hacia dónde caminar. Siempre he comparado a Rocío y Lágrimas con Dulce Nombre. Ambas salieron en el año 2000, pero claro una llevaba bajo el brazo, un diseño completo del paso de palio, sus hermanos se ilusionaron con un futuro, que poco a poco nos está llegando a todos. Rocío y Lágrimas salía en un palio en el que no se sabía en base a qué proyecto se había idealizado. Tan sólo era el paso de misterio el único que marcaba una línea y una estética firme a seguir en su estilo renacentista.

― ¿Cómo valoras el trabajo que está realizando Jesús Iglesias?

Jesús iglesias está haciendo un trabajo fascinante cuanto menos ilusionante y alentador, en el que nos da una muestra de saber hacer las cosas, de formalidad y de trabajo en condiciones.

― La apuesta musical de la hermandad del Perdón es muy importante ¿Es consciente de que el próximo Miércoles Santo dos de las mejores bandas de cuantas tocarán en la Semana Santa de Córdoba acompañarán a su cofradía?

Desde que entró mi junta de gobierno teníamos muy claro que teníamos que priorizar aquellas cosas que a nuestro entender funcionaban y aquellas que no. En cuanto a la música teníamos claro que no se iba a cambiar el estilo musical y que con la Banda de Cornetas y tambores de Coronación de Espinas para nuestro señor del Perdón marchaba bien.

En el paso de palio entró a formar parte la banda de Pedro Morales de Lopera (Jaén), ante la cuál me quito el sombrero en cuanto a su saber estar y compromiso fiel con la hermandad, también nos ayudaron mucho en los comienzos, pero pasa el tiempo y quizás por ambas partes existen otro tipo de intereses, fue por ello que de cara al 2018, la hermandad apostara por la banda de Tubamirum de Cañete de las Torres, con la cuál aun no nos hemos estrenado, pero esperamos que sea del gusto y del estilo que la Hermandad persigue.

Me alegro sinceramente que sean dos de las mejores bandas de música como dices de la provincia de Córdoba, las que acompañen a la hermandad del Perdón, sinceramente esperamos de ambas corporaciones hagan lucir un gran Miércoles Santo.

«Creo que la sociedad cordobesa debe de plantearse si realmente hay cabida para más hermandades, cuando estamos viendo que los cortejos nazarenos de las presentes no son lo suficientemente extensos»

― ¿En qué aspectos de su dimensión social y asistencial está profundizando el Perdón?

Las redes sociales y su buen manejo, nos han ayudado a llegar un poco más allá de la Iglesia de San Roque. Para unas cosas por suerte, pero para otras por desgracia, el Templo no se abre para culto diario, allí solamente un día a la semana, en la misa de Sábado, precepto de Domingo, y una vez al mes para la misa de hermandad. Sinceramente me gustaría estuviera abierta a diario, pero sabemos que todo no se puede tener.

― Las corporaciones cordobesas tienen una de sus mayores carencias en los cortejos nazarenos, en cuanto a número y en cuento a composición, en la medida en que están compuestos esencialmente de niños ¿Hay sitio para más cofradías en Córdoba?

En cuanto a las nuevas hermandades que se están fraguando en la Ciudad, me parece muy positivo que se amplíe la nómina de las mismas, pero sinceramente creo que la sociedad cordobesa debe de plantearse si realmente hay cabida para más hermandades, cuando estamos viendo que los cortejos nazarenos de las presentes no son lo suficientemente extensos, a la vez vemos como en las hermandades por grandes que sean, siempre son los mismos los que trabajan.

«El problema no es que haya más o menos hermandades, el problema es que hay una falta de cultura cofrade y de compromiso con las hermandades»

El problema no es que haya más o menos hermandades, el problema es que hay una falta de cultura cofrade y de compromiso con las hermandades, pues la mayoría de los hermanos son cofrades pasivos que sólo participan en la estación de penitencia, otros, en cambio, por falta de esa cultura cofrade, si algún año no salen por cualquier motivo, se dan de baja, o por el simple motivo de salir a estudiar fuera… esto vuelvo a repetir, es un grave problema que no va relacionado con el número de población de la ciudad, sino con una falta de cultura, una falta de arraigo en las tradiciones.

Y ni que decir tiene de toda esa gente, que si no está en la junta de gobierno no trabaja por la misma, o peor aún, que si son cesados de la Junta de Gobierno, se dan de baja de la hermandad, y el caso ya más extremo es cuando salen escopeteados y se van a fundar otra hermandad… Señoras y señores, serenidad y cordura a la hora de ser hermano de una hermandad, pues como miembros de la misma, no dejamos de ser más que seres anónimos al servicio de Dios y de la Iglesia. Entrar a una hermandad para tener el cargo que no tienes en tu casa o para tomar el mando que jamás conseguiste en el trabajo, es una elección un tanto frustrante, puesto que las personas pasamos, y lo que queda es la hermandad y los Sagrados Titulares por encima de todo.

«Entrar a una hermandad para tener el cargo que no tienes en tu casa o para tomar el mando que jamás conseguiste en el trabajo, es una elección un tanto frustrante, puesto que las personas pasamos, y lo que queda es la hermandad»

― ¿Crecería el Perdón en un barrio más joven y populoso? ¿Se lo han llegado a plantear en alguna ocasión?

Puede que sí, y como todo en la vida, puede que ganáramos, pero también estoy seguro que perderíamos mucho encanto de la zona en la que nos encontramos. No obstante ese tema es incuestionable para esta hermandad, somos el Perdón, nuestra Virgen es la Reina de un barrio de la Judería único, y somos a la vez Parroquia de la Trinidad. No hay más vueltas ni suposiciones que imaginar. Quien se quiera hacer hermano de la hermandad y adquiera su compromiso con la misma, lo hará, esté la hermandad en el lugar que esté.

«¿Pero, realmente hay relación o hay una relación justa y necesaria sólo por intereses?»

― ¿Se ha desatendido la opinión de las cofradías al no eliminar la Calle Magistral González Francés? ¿Han primado otros intereses? ¿Cuáles?

La parte más triste de la carrera oficial del año 2017 fue sin duda la calle Magistral González Francés. Sales tan satisfecho de un entorno único tras realizar la Estación de Penitencia, y te encuentras con una calle donde no hay nadie, una calle vacía… de ahí fue el hecho de plantearle a la Agrupación que si esa calle no se llenaba de palcos, sillas y gente, no tenía sentido mantenerla como carrera oficial. A día de hoy sabemos que han acortado el recorrido oficial de esa calle, lo que no estoy tan seguro es que el 100% de las cofradías, estén de acuerdo. Es un tema escabroso, y al que creo que poco a poco habrá que ir dándole soluciones para que todas las hermandades estén contentas.

«Quien gobierna una ciudad lo hace con todos sus ciudadanos dentro, y si la Semana Santa de Córdoba por suerte es una de las proyecciones sociales más grandes de cara al exterior»

― ¿Cómo valoras la relación cofradías – ayuntamiento?

¿Relación cofradías con ayuntamiento? ¿Pero, realmente hay relación o hay una relación justa y necesaria sólo por intereses? Sinceramente yo no veo una relación cordial, clara ni justa de ayuntamiento con hermandades, si lo miro un poco desde fuera, se palpa la sensación que para el ayuntamiento no somos las hermandades una parte fundamental de su ciudad. Ante cualquier adversidad lo primero que se oye es …” si claro el Ayuntamiento está para pedirle algo, para pedirle favores relacionados con las hermandades…” y no hablamos de pedir limosna, sino cualquier tema relacionado con las cofradías, parece que no se quiere escuchar ni interesa saber.

La ciudad ya ha sufrido sus consecuencias y pienso que en este aspecto se debe de percibir lo contrario, es decir un acercamiento constante con las hermandades, de éstas igualmente al ayuntamiento, algo en definitiva del día a día y de un trabajo firme sea el líder político que sea, y sea del color que sea.

Quien gobierna una ciudad lo hace con todos sus ciudadanos dentro, y si la Semana Santa de Córdoba por suerte es una de las proyecciones sociales más grandes de cara al exterior, es quizás con la que más tiempo tienes que pasar y mimar, pues bien es sabido por todos que la Semana Santa supera con creces cualquier movimiento social de la ciudad. Hay ciudades vecinas como Sevilla y Málaga, que lo dan todo por su Semana Santa, su gente y sus ayuntamientos. Sinceramente aquí no se ve ese espíritu.

Yo lo único que pido, es que esta ciudad tenga un proyecto firme y sepa hacia donde desea caminar y enfocar sus fiestas, qué es lo que quiere dejar ver al exterior, a los visitantes e incluso a los propios ciudadanos, qué sabor de boca queremos dejar tanto a los que nos visiten, como a los que estén con nosotros, centrándonos sobre todo en el tema que nos atañe como es la Semana Santa.

«Hemos recuperado el nombre con el que la hermandad era conocida en sus orígenes, no nos hemos inventado nada nuevo»

― ¿Te han preguntado por qué se ha incluido la expresión «La Bofetá» en el nuevo logotipo de la hermandad?

Para el que no entienda esa incorporación, no es más que recuperar el nombre con el que la hermandad era conocida en sus orígenes, no nos hemos inventado nada nuevo, solamente hay que remitirse a la prensa del momento, los programas de Semana Santa, etc y luego también de paso, para nosotros, es una forma de identificar la Hermandad de cara al exterior.

Creo de esta forma no cabe la menor duda, que la escena que representa nuestro Padre Jesús del Perdón, la Hermandad del Perdón en sí, es el Juicio de Jesús ante Anás. Al fin y al cabo, cuando te preguntaban fuera de Córdoba “¿y la Hermandad del Perdón, que es un crucificado?, ¿un amarrado?…”, tenías que terminar explicando que representaba el momento de “la Bofetá”.