La acertada respuesta de la hermandad de la Paz y Esperanza tras el lamentable ataque perpetrado por la revista satírica “El Jueves” se ha producido en forma de comunicado. Un comunicado difundido a través de los medios de comunicación oficiales al servicio de la cofradía que preside Enrique Aguilar en el que se anuncia que se estudiarán medidas legales contra la citada publicación. En concreto, la hermandad expresa públicamente “su absoluto rechazo e inequívoca protesta ante el ataque sufrido, así como el cristiano perdón a quienes tan innecesariamente nos han ofendido, estando en estudio la respuesta jurídica adecuada mediante la interposición de las acciones legales pertinentes”. Adicionalmente, la corporación muestra su “solidaridad con el ex ministro Jorge Fernández Díaz, víctima igualmente de tan burdo montaje y a quien deseamos una pronta recuperación”. Finalmente, el comunicado anima a los cordobeses a que, en señal de desagravio, participen en los cultos que, en honor de la dolorosa, se desarrollan desde este miércoles y hasta el próximo domingo.
Un ataque desvelado por Gente de Paz la pasada madrugada, pero que tuvo lugar el pasado 22 de enero, en el que un deleznable montaje en el que se muestra al ex ministro Jorge Fernández Díaz, convaleciente en una cama hospitalaria “despojando” de una medalla concedida a la Virgen de la Paz y Esperanza, en respuesta por el infarto sufrido. Una ridiculización abominable que, según apunta el comunicado, tendrá cumplida respuesta en los tribunales.
Respuesta que será compleja de articular, en la medida en que no consta que ni la imagen de la dolorosa de Juan Martínez Cerrillo ni la de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia hayan sido registradas para salvaguardarlas de su uso inapropiado, como sí han hecho otras corporaciones cordobesas. Cabe recordar en este sentido, que la Sentencia registró en 2015 a sus titulares y el escudo de la hermandad, ante la oficina de patentes y marcas, con el objeto de proteger el derecho al honor de la hermandad ante posibles ataques como el que ahora se ha perpetrado contra la Paz.
De este modo, se estará a expensas de la interpretación de la autoridad judicial competente, que tendrá que determinar si este grave atentado y falta de respeto, es apreciado de igual modo por quien debe juzgarlo. Tal vez este nuevo episodio, represente una oportunidad para que los dirigentes cofrades sean conscientes de que el registro de las imágenes devocionales, ha de constituir una prioridad que debe acometerse sin mayor dilación.





