La polémica derivada de la carta difundida a través de redes sociales por un hermano de la Paz, en silla de ruedas, que denuncia la ausencia de ayuda por parte de la hermandad para salir de nazareno, ha tenido un nuevo e inesperado episodio protagonizado por Manuel Jiménez Garrido, Diputado Mayor de Gobierno de la corporación cordobesa y miembro de la Junta de Gobierno de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba, donde ejerce el cargo de Vocal de estación de penitencia y otras salidas procesionales, quien ha respondido al hermano asegurando que «falta a la verdad». En concreto Jiménez, que se ha identificado como «hermano de la Paz», sin hacer alusión alguna al hecho de ser el máximo responsable de la Estación de Penitencia de la cofradía franciscana, ha asegurado en su respuesta que «la hermandad ha hecho todo lo posible para que alguien te acompañara, dentro de que no se puede obligar a nadie!, cerrando su respuesta con un saludo para el hermano afectado.
Recordemos que en la mañana de este martes, en la red social de Twitter, un hermano de la cofradía ha publicado en su cuenta una carta escrita en primera persona relatando la vivencia que, de manera personal, ha vivido a escasos días de la salida procesional de sus titulares. Javier Serrano, que así es como se llama la persona presuntamente damnificada, denuncia los impedimentos y barreras que por parte de algunos miembros de la Hermandad de la Paz se han interpuesto para que pueda realizar su estación de penitencia en silla de ruedas, un extremo que Javier, expuso previamente y que era sobradamente conocida en el seno de la Cofradía que según este hermano, animó en numerosas ocasiones a que vistiese el hábito nazareno.
Javier, que en este 2018 decidió participar de manera activa en la estación de penitencia como cuenta en esta carta, formalizó la retirada de su papeleta de sitio advirtiendo de antemano la necesidad de ayuda por parte de otro hermano para poder conducir su silla de ruedas durante el recorrido que llevase a sus Sagrados Titulares por las calles de Córdoba, hecho, que como cuenta él, no supuso ningún problema por la tranquilidad que un principio transmitía la Cofradía y la búsqueda de soluciones que como Javier desarrolla en la carta, se barajarían para solventar la situación.
La lamentable situación sobrevendría más tarde cuando, siempre según la versión de la persona que firma la carta, la Cofradía diese una serie de contestaciones que nada tenían que ver con lo que en principio le fue manifestado. Según afirma este hermano debía ser él la persona que encontrase una solución para poder cumplir una de sus ilusiones el Miércoles Santo, proponiéndole como alternativas, que fuese su madre con una avanzada edad, la que formalizase su alta como hermana, o solicitar un pase y así poder empujar la silla de ruedas de su hijo durante todo el cortejo. La carta, que llama a la reflexión de todos, recoge la tristeza que invade el corazón de Javier que, resignado por la lamentable situación que presumiblemente vive, lanza varias preguntas que nos hacemos todos los que sorprendidos, nos hacemos eco de tan triste situación. Un Javier que, horas después de la polvareda, y evidentemente desbordado por la situación, aseguró a través de su cuenta de twitter que «Tras hablar con el Hermano Mayor de la @HdadPazCordoba queda todo aclarado, la falta de comunicación ha causado este mal entendido». No obstante, si nada lo remedia en el último instante, el afectado no podrá realizar estación de penitencia, como era su deseo. Juzguen por sí mismos.






