Con la mirada puesta en recabar el máximo apoyo en el próximo cabildo extraordinario de elecciones que la Hermandad de la Estrella tiene en su horizonte inmediato, el candidato David Torres ha ofrecido su visión acerca de uno de los problemas que más acucia a las distintas corporaciones que configuran el universo cofrade, la asistencia de los hermanos a los cultos de la hermandad.
En este sentido, Torres afirma que “uno de los propósitos fundamentales de los miembros de la junta de gobierno, debe ser potenciar que los hermanos asistan numerosamente a cada uno de los días de celebración de los cultos”, para lo que propone “previa aprobación de nuestro director espiritual, tratar de conseguir para la predicación de dichos días de cultos a los mejores oradores -asegurándonos siempre de que puedan cumplir con su asistencia rigurosamente, salvo por causas mayores- en cada una de nuestras convocatorias”, bajo la premisa de “encontrar al predicador que llegue más a los hermanos y les transmita mejor la palabra de Dios, aunque incluso sea necesario hacer una inversión económica para conseguirlo, y teniendo en cuenta que el hacer referencia durante la predicación a nuestros valores como cofradía, quizás sería un motivo más para convocarnos cada día a los hermanos”.
En este sentido, Torres subraya que “la ausencia reiterada de un número elevado de hermanos cada uno de los días de celebración de los cultos, debe ser un motivo de preocupación y de reflexión para cada uno de los miembros de la junta de gobierno, quienes deberían asumir de manera urgente su responsabilidad y trabajar para enmendar e invertir tal situación”, ya que en su opinión “no podemos consentir, y ni mucho menos conformarnos con ello, el echar continuamente de menos, la falta de asistencia durante dichos días de cultos, de hermanos que con anterioridad y con frecuencia asistían. La hermandad se debe sentir Iglesia viva, principalmente durante nuestras convocatorias de cultos”.
Además, el candidato ha hecho hincapié en la imagen corporativa, “en general, pero principalmente los días de la celebración de la Función principal de Instituto, o Función Solemne”, que “es algo a lo que todos los hermanos estamos obligados a cuidar, y para ello sería necesario recuperar como una norma, nuestro rigor en el vestir, no exclusivo de los miembros de la junta de gobierno, y como complemento necesario a una mayor solemnidad de nuestros actos”.
Finalmente, el candidato se marca como otra de sus prioridades “la celebración de convivencias generales de hermanos, (…) alternando el aspecto profundamente espiritual, con nuestro sentir como cofrades, reforzando así cada año nuestras señas de identidad”. Con este objetivo, Torres plantea como obligatorio durante la celebración de los tiempos litúrgicos de cuaresma y adviento, “la celebración de un día convivencia como preparación, procurando que nada impida una participación numerosa de hermanos, ni tan siquiera un ensayo de costaleros o un ensayo de algunas de las bandas”.





