«Hoy se cumple el aniversario del fallecimiento de Miguel Loreto Bejarano, irrepetible capataz del Señor de la Sentencia y macareno ejemplar en lealtad y amor hacia su Hermandad. Disfrute su alma de la luz perpetua, ésa que él llamaba Esperanza». Con este emotivo mensaje, la Hermandad de la Macarena ha querido rendir homenaje a una figura esencial para los costaleros Macareno, un hombre que ocupa un lugar de privilegio en la memoria colectiva de los cofrades que se marchó hace justo un año, cuando la Sevilla cofrade se encontraba de sopetón con una triste noticia que removía el sentimiento de buena parte de los que la componen. Miguel Loreto Bejarano, eterno capataz del paso de misterio del Señor de la Sentencia de la Hermandad de la Macarena, había fallecido a los 68 años de edad.
Capataz del primer paso de la Corporación de San Gil desde 1980, abandonó su cargo 33 años después de una manera sencilla, tal cual desarrolló toda su existencia. En los últimos años de su vida un ictus afectó su capacidad física y sobre todo su memoria, pese a lo cual mantuvo siempre la raza que caracterizó su idiosincrasia hasta el último día de su vida.
Macareno de casta, siempre tuvo presente al Señor de la Sentencia con el que mantenía una relación singular y cercana «como con un amigo más» decían algunos de sus conocidos. Ya se cuentan por decenas las muestras de condolencia de cofrades y hermandades que se multiplican por las redes sociales, entre las que destacan, como no podía ser de otro modo las de la Hermandad a la que dedicó su vida y la de la Centuria Macarena.
Como era de sobra conocido, vivió los últimos años de su vida en el Hospital de la Caridad. Hoy Sevilla despide a uno de sus hombres de negro más ilustres a uno de sus grandes capataces. Miguel Loreto ya se encuentra junto a su Señor de la Sentencia, probablemente charlando de sus cosas.





