El retablo cerámico ofrece «otra forma más de venerar al Santísimo Cristo Resucitado cuando la ermita se encuentre cerrada»

La Hermandad del Resucitado de la localidad cordobesa de Montoro ha incorporado un nuevo elemento a su patrimonio material, en este caso uno que compartirá cada dia con los montoreños, toda vez que se halla formando parte de la fisionomía de la población. Se trata de un retablo cerámico pintado a mano de 150 x 105 cm, que ha sido colocado a un lado de la puerta lateral de la ermita de la Virgen de Gracia, estando formado el conjunto por 70 azulejos. Un proyecto en el que la hermandad ha contado con la colaboración tanto de hermanos como del pueblo de Montoro en general.

Para sufragar la realización del mismo, la corporación ha fijado un donativo de 20 euros por azulejo. La pintura sobre azulejo ha sido realizada por el montoreño Alfonso Majuelos Majuelos mientras que el montaje del dibujo ha sido diseñado por el también paisano Antonio Jesús del Moral Pérez. Por su parte, los faroles están realizados por la empresa local Montoro Interforja C.B. Con este proyecto la hermandad pretende tener «un testimonio vivo de la historia de la cofradía así como otra forma más de venerar al Santísimo Cristo Resucitado como recordatorio al viandante cuando la ermita se encuentre cerrada».