La Asociación de Vecinos del Campo de la Verdad vuelve a patalear porque no pusieron fronteras a su barrio el día de la Magna

La Junta Directiva de la Asociación Vecinal Guadalquivir del Campo de la Verdad ha vuelto a evidenciar que su concepto de libertad se reduce a la nada en virtud de su última pataleta, motivada por que hubo cordobeses que aparcaron en su barrio con motivo de la Procesión Magna del pasado 14 de septiembre. Un Campo de la Verdad al que, hasta el momento y que se sepa, aún no le han puesto fronteras ni de cuyas calles han repartido títulos de propiedad ni exclusividad para los vecinos del barrio, muchos de los cuales participaron en la Magna acompañando a las tres hermandades de la orilla sur del río o como meros espectadores, pese a que a los dirigentes de la asociación, tradicionalmente alineados con la izquierda y la extrema izquierda, sean incapaces de entenderlo.

En un patético comunicado, la asociación aprovecha para insultar a los cordobeses que osaron tomar posesión de «sus dominios» acusándoles de «incivismo» y para intentar sacar rédito político acusando de ineficaz a un ayuntamiento que fue capaz de sacar adelante un evento dotado de una extraordinaria complejidad con apenas unas semanas de mandatos sobre los hombros, algo que otros han demostrado ser incapaces de hacer. Basta con recordar, año tras año, el desastre organizativo de acontecimientos como la Cabalgata de Reyes, que sale precisamente del Campo de la Verdad para contentar a sus vecinos. Además el comunicado menosprecia la labor de la policía local acusando de « indiferencia de algún agente de la autoridad, incumpliendo con sus obligaciones”.

Lo que subyace, como siempre, a estas alturas no engañan a nadie, es el rechazo al evento en sí, una Procesión Magna con 31 pasos en la calle y miles de personas disfrutando y siendo partícipes de un acontecimiento de índole cultural y religioso. Demasiado para según quién. Sea como fuere, ya lo advirtió el Alcalde hace apenas unos días. Habrá que trabajar por mitigar los inconvenientes derivados, que duda cabe, «pero el Carnaval seguirá celebrándose en el Casco Histórico». Y por si alguien ha sido incapaz de entender el trasfondo, añado yo… y la Semana Santa, también.