Julio es el mes carmelita por excelencia, y son muchas las imágenes marianas que, habitualmente, salen a procesionar por las calles de las distintas localidades entre los fieles que asisten. En Córdoba procesiona la Virgen del Carmen de San Cayetano cada 16 de julio, aunque las circunstancias de sobra conocidas impiden que pueda salir a la calle. Sin embargo, ello no es obstáculo para que la imagen mariana reciba culto de su feligresía, cultos que han concluido este miércoles y han contado con la presencia del obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, que ha bendecido los estrenos de este año, que vienen a enriquecer aún más el patrimonio de la corporación cordobesa.
Los estrenos que se componen de un relicario de Santa Teresa, una magnífica obra en oro y esmalte del s.XVII, que lleva broche con perlas restaurado por El Oribe de Jerez. También se ha bendecido un pinjante del jarrón, una original pieza de plata sobredorada del s.XVII para ir colgado de la cintura del Niño Jesús. Son obras clásicas de la joyería hispana barroca. Por otra parte, se ha bendecido la placa de San Pedro, grabado en marfil. Esta pieza del s.XVII presenta marco de plata sobredorada y esmaltes, obra de El Oribe de Jerez. Al igual que también se ha bendecido una cadena del s.XVII realizada en plata sobredorada de gran complejidad en el trabajo de cada eslabón. Obra claramente de estética de los Austrias. Se utilizaban como complementos en el sobrio vestuario de la época.
Conviene destacar que durante la Eucaristía también se ha estrenado un reloj de bolsillo, una obra en oro damasquinado procedente de una familia nobiliaria, como demuestra la heráldica. Notable trabajo en filigrana de oro y esmalte del s.XIX. Lo lucirá el Niño de la Virgen.️ De igual forma, la corporación ha presentado el medallón del Santo Rostro, un relicario clásico del s. XVII con el Santo Rostro de Jaén. Presenta valioso trabajo de orfebrería debido al Toisón de Sevilla, de Lucio Rodríguez. Se inspira en el marco del original jiennense.
Adicionalmente, se ha incorporado al patrimonio de la archicofradía una medalla de la Virgen con el Niño, espléndida pieza en plata del s.XVIII y de escuela italiana, así como flores de talco en plata del s.XIX procedentes de la zona del sur de Francia, los cuales han sido sometidos a una limpieza y restauración, también verán la luz. Y por último, el propio prelado ha querido tener un detalle muy especial con la Virgen del Carmen, en forma de presente; una cruz pectoral con su escudo como recuerdo por haber sido él quien coronase a la Emperatriz Cordobesa. Un presente dotado de una incuestionable carga emotiva y de un significado superlativo que trasciende con creces del mero valor pecuniario de una pieza que ocupará para siempre un lugar de privilegio entre el magnífico ajuar de la Virgen.























