Esta Semana Santa de 2021 volverá a ser recordada como la segunda consecutiva en la que las salidas procesionales no pudieron tener lugar debido a la crisis pandémica que atraviesa nuestra tierra. Desde este medio, hemos querido conocer la opinión de primera mano de diversos hermanos mayores de la Semana Santa cordobesa sobre cómo se va a vivir este año la Pasión de Jesús dentro de los templos, así sobre qué vislumbran en el futuro. En esta ocasión, tenemos el placer de conversar con Antonio Ruf, hermano mayor de la Hermandad de la Merced.
«Económicamente, los ingresos se han visto disminuidos de forma considerable aunque tengo que decir que los hermanos están respondiendo de forma admirable»
– En comparación con la Semana Santa de 2020, ¿qué espera de la de este año?
Nos hemos sentido más reconfortados por el hecho de poder estar junto a nuestros titulares, pero conforme avanzaba el día nos iba invadiendo la tristeza de lo que podría haber sido una jornada excepcional realizando nuestra normal estación de penitencia.
– ¿Cómo se ha visto afectada a todos los niveles su hermandad por la pandemia? ¿Cree que esta situación puede ser sostenible mucho tiempo más?
La pandemia está afectando a todos por igual y en todos los aspectos. Económicamente, los ingresos se han visto disminuidos de forma considerable aunque tengo que decir que los hermanos están respondiendo de forma admirable tanto en el abono de las cuotas, papeletas de sitio simbólicas y lo que es más importante en donativos para caridad.
Pero donde sin duda se ha visto más afectada la hermandad es en los contactos personales. Se echan en falta los ensayos de la banda, de las cuadrillas de costaleros, las reuniones del grupo joven, del cuerpo de acólitos, las convivencias… A pesar de las dificultades he visto un incremento considerable en la asistencia a los cultos.
Sin embargo pienso que está situación no podrá sostenerse mucho tiempo más, es fundamental que las cofradías volvamos a la calle cuanto antes.
«Se echan en falta los ensayos de la banda, de las cuadrillas de costaleros, las reuniones del grupo joven, del cuerpo de acólitos, las convivencias..»
– De producirse una cuarta ola de la pandemia, ¿cree que habrá quien lo achaque a los cofrades pese a todo?
Los cofrades estamos dando ejemplo del cumplimiento con rigor de toda la normativa vigente en cada momento y lo seguimos haciendo durante la Semana Santa. Carecería de rigor que se nos acusase de ser responsables de esa posible cuarta ola
– ¿Piensa en una vuelta a la normalidad paulatina durante los próximos meses por las vacunas? ¿Ve usted la luz al final del túnel?
Todo hace presagiar que con la administración de las vacunas se irá volviendo poco a poco a recuperar la normalidad y tengo confianza en que se produzca lo largo de este año.
«Es todo una incógnita como será la cofradía la próxima vez que salga, confío en que se produzca un efecto contrario al parón sufrido»
– ¿En qué habrá cambiado la cofradía tras estos dos años sin salidas procesionales cuando vuelva a salir a la calle?
Es todo una incógnita como será la cofradía la próxima vez que salga, confío en que se produzca un efecto contrario al parón sufrido, y las ganas de los hermanos y devotos produzcan un incremento notable en la banda, cuadrillas y nazarenos.
– ¿Se va a resentir el mundo cofrade en general por la pandemia, o por el contrario piensa que volverá más fortalecido?
Pienso que se verá fortalecido en todos los aspectos, aunque es posible que en algunos casos concretos haya algún problema en recuperar la situación anterior.





