La ausencia de los pasos y los respectivos desfiles procesionales a la calle no ha impedido que las hermandades sigan realizando una de sus principales funciones, la obra social.
La Hermandad de la Caridad de Córdoba ha hecho honor a su nombre, organizando un reparto extraordinario de comida para las personas que atiende Cáritas de la parroquia de San Francisco y San Eulogio durante todo el año.
La corporación cordobesa decidía «salir» a la calle el Jueves Santo para realizar su incuestionable labor caritativa, atendiendo así a las sesenta familias que se durante todo el año acuden mes a mes a la parroquia con un lote de comida que incluía: seis bricks de leche, una botella de aceite, un paquete de azúcar, un paquete de cacao soluble y un bollo de pan, un refresco, una ración de pollo, una ración de patatas a lo pobre y una torrija para cada persona de la unidad familiar. En total se repartieron 171 raciones de comida. Además, se llevaron a la casa Madre del Redentor de Cáritas Diocesana raciones extras que nuestros proveedores nos habían hecho llegar, haciendo llegar así la Caridad de nuestro Señor a otros puntos de la ciudad.
Así, la Cofradía de la Caridad mantenía intactos los dos pilares fundamentales de la corporación, la oración ante sus Titulares y el amor al prójimo, en especial al que más lo necesita.





