Pilar Torrecillas Báez, nueva Hermana Mayor de la Hermandad de Palmeras

La Claretiana Hermandad y Cofradía del Santísimo Cristo de la Piedad y María Santísima de Vida, Dulzura y Esperanza Nuestra, ha depositado su confianza en Pilar Torrecillas Báez, por unanimidad de los hermanos asistentes al Cabildo de Elecciones convocado para este domingo 6 de junio. Inicia un segundo mandato, habida cuenta que en los años 2010 a 2014 ya asumió el cargo de Hermana Mayor, protagonizando la incorporación de su Cofradía a la Carrera Oficial en 2012.

Pilar representará a la Hermandad para culminar grandes proyectos que actualmente se encuentran en ejecución y para retomar el inicio de otros que quedaron en el tintero. Comienzan hoy cuatro años de trabajo donde existe una línea de continuidad en la labor de la anterior Junta de Gobierno, de la cual conserva a una parte importante de los oficiales, e incorpora a nuevos miembros que aportarán nuevos aires a su hermandad.

Pilar Torrecillas

Tal como indicó la nueva Hermana Mayor en una reciente entrevista realizada por Gente de Paz, el trabajo en esta Cofradía pivota sobre tres grandes apartados.

El primero, siempre el principal y fundamental es la Caridad, donde se apoyan los numerosos Proyectos sociales, la mayoría bien conocidos en el Barrio, e incluso fuera del mismo. Sin esta faceta es imposible el desarrollo de una Hermandad como la de Palmeras. El Banco de Alimentos Perecederos es su buque insignia en la actualidad, por el cual asisten a 450 familias de uno a seis o más de seis miembros, unas 1.500 personas, y que durante la actual situación de la pandemia ha significado para la mayoría de los miembros de su Junta de Gobierno volcarse completamente en atender a sus vecinos para ayudar a los más necesitados, dedicación que ocupa a los hermanos asistentes cuatro días semanales entre la compra de mercancía perecedera y su distribución. La hermandad agradece a la Fundación CajaSur su colaboración tan estrecha en este proyecto. La práctica totalidad de los recursos propios son también destinados para atender a otros grupos, algunos en una situación económica y social realmente trágica.

El segundo, es la formación, que enfocan principalmente mediante dos proyectos de gran interés en el barrio a través de la Escuela de Flamenco y la Escuela de Música, financiadas respectivamente por la Fundación Cajasur y por la Fundación CajaSol-La Caixa. Con estas escuelas persiguen también dos objetivos; que una gran parte del barrio se forme desde el punto de vista cultural, musical, dotándolos de un perfil profesional, y que se contenga o mantenga alejada de la calle al alumnado más joven. Van a retomar también un proyecto que en los primeros años de este siglo supuso un modelo de éxito en el barrio, como fue la Escuela de Corte y Confección. Ya están realizando las tareas necesarias para llevarlo a cabo.

El tercer apartado, común al resto de hermandades es el patrimonial, cuyo avance es muy lento por las características propias de la Hermandad. Quizá para ellos, nos señalan, es de menor importancia en principio, pero sin duda es el más aparente de cara a la galería, y como no, de la imagen de nuestra Cofradía en la calle, cuestión esta última que pretenden mejorar en lo posible durante estos próximos cuatro años.

En el aspecto patrimonial quedan muchas cosas por hacer. Lástima que la ejecución de los proyectos se eternice en el tiempo porque sus recursos no den para más y la situación del COVID haya frenado la posibilidad de financiarlos con su trabajo en la Casa de Hermandad, ya sea con la barra o mediante distintos postulados y actividades. Por consiguiente, por más que solicitan ayuda de los hermanos o de las personas que deseen colaborar con ellos, es realmente muy difícil financiación alguna.

De hecho, recientemente, para la nueva Imagen del Cristo de la Piedad, se realizó una campaña mediante la creación de BIZUM para donar (bizum 1630 ó “PRO CRISTO HDAD PIEDAD CÓRDOBA”) y no se ha obtenido prácticamente ningún ingreso por esta vía, por lo que se hace muy cuesta arriba, y eso que la realización de su nuevo Titular trasciende de alguna manera incluso el ámbito de actuación de la Hermandad. No se trata de un proyecto por gusto de una determinada Junta de Gobierno, nos dicen, se trata de que la Imagen actual no puede procesionar como consecuencia de su estado de conservación y porque realmente no fue concebida nunca para ello. La nueva Imagen que está realizando Antonio Bernal se encuentra muy avanzada en la fase de talla, tal como adelantamos hace unas semanas en Gente de Paz, lo que hará posible observar algunos avances en breve.

Pero son también muchos otros proyectos de carácter patrimonial y estético que desean contarnos una vez comiencen las primeras sesiones de su Junta de Gobierno. Todo se andará.