La Hermandad del Cachorro ha restaurado las características lámparas votivas de la Basílica que han recuperado su esplendor tras haber sido sometidas a una restauración, tal y como se pudo apreciar en el transcurso de los pasados cultos a Ntra. Madre y Señora del Patrocinio.
Se trata de unas magníficas obras de 1930, que han sido sometidas a labores de mantenimiento por Juan Carlos Domínguez. Las mismas, tras reparar los desperfectos que presentaban, se han bañado en plata de ley y devuelto a su lugar, en sendos vértices del presbiterio.












