Así ha sido el proceso creativo del diseño del techo de palio de la Esperanza del Valle de Córdoba explicado por Julio Ferreira

La Hermandad de la Esperanza del Valle de Córdoba verá en el futuro a corto plazo enriquecido de sobremanera su patrimonio, merced al paulatino enriquecimiento de su paso de palio. Recientemente ha visto la luz el espectacular diseño de Julio Ferreira del techo de palio. Un diseño cuyo proceso creativo ha sido desgranado por el propio Ferreira.

El cuero

Dos grandes cueros se sitúan a los lados delantero y trasero del motivo pictórico central, ornamentadas con formas manieristas inspiradas en las decoraciones de la galería de Francisco I proyectadas por «Rosso», donde se conjuga la voluta , los cueros, los acantos, las cintas y lo que más define su personalidad estructural con el «STRAP WORK». Siguiendo este tipo de elemento decorativo se sitúa en el centro el principal, una pintura denominada «La Alegoría de la Redención«, atribuida al pintor de Bujalance (Córdoba)Acisclo Antonio Palomino (1655-1726). Los cueros se enrollan sobre los lunetos abrazados, adornados por motivos frutales, vides y espigas que se repiten en toda la decoración del techo como símbolo Sacramental.

MATER SPEI

Desde la antigüedad existen numerosas imágenes y templos dedicados a la Esperanza de María, que no significa una entrega y sumisión pasiva a lo que acontece en nuestra existencia, sino la apertura activa a la liberación de los pobres, de los pecadores y de los oprimidos. Para nosotros, los creyentes, esta virtud no se conquista, sino que es un precioso regalo, un don gratuito de Dios.

VALLE LACRIMARUM

DOMUS AUREA

La expresión «DOMUS AUREA» era muy conocida por el fabuloso palacio que se hizo construir Nerón, sin embargo, convencidos de que el verdadero Rey del Mundo no era Nerón sino Jesús de Nazaret, es natural que la auténtica «Domus Áurea» no era el palacio de Nerón sino el Seno de María en el que habitó el Señor.

MATER CHRISTI

María no sólo es Madre de Jesús de Nazaret, es también la Madre de Cristo. La maternidad de María no sólo es física sino también espiritual. Mediante esta súplica nos dirigimos a la Madre del Mesías, Hijo de Dios, Jesucristo. Es también nuestra Madre, como le encargó Jesús antes de morir, desde la cruz, le ha encargado que nos cuide, que no nos suelte de la mano en medio de las dificultades y las alegrías diarias.

El Diseño

Situando el diseño dentro de período decorativo enmarcado entre el Renacimiento y el Manierismo, el mismo tiene como idea arquitectónica inicial la de concebir un techo puramente Sacramental sobre una tonalidad roja con una trama violeta. Y con este punto de partida, imbuirnos en la estética decorativa de la época, partiendo de las divisiones corrientes del rectángulo en compartimentos y un motivo ovalado con profusión de joyería esmaltada enmarcados con cueros y rematados en lunetos en formas de media luna.

Tres fases decorativas componen el techo de palio: un friso que lo enmarca en su perímetro, una parte intermedia donde están los grutescos, se asientan los lunetos y habitan los follajes y una parte central más simbólica y decorativa debido a su importancia pictórica junto a los motivos de los cueros de estilo manierista.

Dentro de la decoración hay cuatro partes esenciales que la definen dentro de la época en la que se ha situado el conjunto: lazos, follajes, grutescos y cueros.

Los lazos

La distribución de los compartimentos se delimitan por un friso con decoración de lacerías. La lacería tiene un sentido además de revelación Divina, con gran alcance simbólico. Muchas son las representaciones pictóricas y ornamentales en las que los lazos acompañarían a la divinidad desde el antipendio del «Triunfo del Santo Sacramento» de Rafael (1505-1510) y a la creencia popular de que el cáliz del Santo Grial usado durante la Sagrada Cena se había reservado dentro de un estuche oblongo adornado con un trenzado distribuido en losánges o lacerías, compuesto por alineaciones en X, que representa la letra griega que simboliza a Cristo.

El follaje

Cuatro composiciones lineales enrolladas en curvas y contracurvas, repetidas, enmarcadas, dentro de un friso con motivos florales, copas y hojas. En este caso el follaje en vertical se ha estirado combinándolo en candilieri, un motivo antiguo muy usado por los escultores clásicos griegos y romanos debido a su admiración por la naturaleza.

El grutesco

Dos piezas, una frontal y otra trasera se han ornamentado con dos grutescos enmarcados en lunetos, con «putis», denominados en las artes decorativas a las figuras de niños desnudos o con alas, dos tipos de iconografías, unos sedentes y otras con rostros simétricos y serenos según los cánones de la escultura clásica de Fidias.