El ajuar de las distintas imágenes devocionales a las que profesan su amor incondicional devotos de los cuatro puntos cardinales de la geografía cofrade se nutre permanentemente de piezas cuyo valor trasciende del meramente pecuniario y artístico adquiriendo un valor sentimental incalculable toda vez que obedecen a ofrendas que ejemplifican la materialización expresa de la fe inabarcable imposible de explicar si no es a través del sentimiento..
Es el caso de María Santísima del Amor, la dulcísima dolorosa del Alcázar Viejo, Madre del Nazareno de San Basilio, que dispone desde este domingo de una nueva y magnífica pieza que se incorpora a su creciente ajuar. Una excepcional saya realizada en el taller del prestigioso bordador astigitano Jesús Rosado Borja, bordada en oro fino. La pieza, donada por un grupo de devotos, presenta un diseño asimétrico en el que abundan motivos vegetales.





