Cuando los niños, las familias, los docentes, los antiguos alumnos del centro, el equipo directivo, colaboradores y los directores del proyecto ponen tanto trabajo sobre la mesa, el resultado no puede ser otro, un engranaje perfecto. Y es que han sido numerosas las felicitaciones que la organización ha recibido sobre el espectáculo en estas pocas horas.
La Pasión Escolar del Colegio San José de Cabra (Córdoba) ha marcado los corazones de los asistentes con una brillante y emotiva puesta en escena tanto en lo musical como en lo teatral; arte escénico que por la crítica recibida ha conmovido al espectador. Los alumnos han realizado un extraordinario esfuerzo para que durante todo el fin de semana los espectadores pudieran vivir, sentir y conmoverse entorno a la vida del hombre que cambió el mundo y que murió por nosotros para redimir el pecado.
Las familias han realizado un brillante trabajo y el profesorado durante duros meses de trabajo se ha encargado del resto, a todos ellos, sólo cabe darle la enhorabuena. Desde la dirección del proyecto no caben nada más que palabras de agradecimiento a todas las empresas colaboradoras, a las instituciones públicas que han creído en el proyecto, hermandades colaboradoras, en especial a nuestra querida Hermandad del Buen Fin, a los profesionales de sonido e iluminación, al equipo de prensa y difusión, al personal de servicios, a los responsables de barra, de cocina y a todas las personas que de una u otra forma han querido sumarse a esta bendita locura llamada LA PASIÓN ESCOLAR.
No podemos olvidar a los espectadores y asistentes a los que debemos felicitar y dar la enhorabuena por el brillante comportamiento y respecto hacía la organización. Gracias por todo el cariño que hemos recibido.
Con la evidencia de que todo proyecto es mejorable, la organización mira el futuro de LA PASIÓN ESCOLAR con optimismo.
Abramos nuestro corazón a Jesús, y no olvidemos sus últimas palabras de nuestro musical:
«Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá para siempre».
«SIENTE EL LATIDO DE TU CORAZÓN PORQUE SIGUE VIVO»





