El viejo costal | A modo de resumen

Esta Semana Santa del 2023 es ya historia, historia con sus más y sus menos, con sus errores y sus aciertos, y que como todas las cosas de los humanos es susceptible de mejoras, pero claro para mejorar hemos de ser observadores especialmente de los errores, y también de los aciertos, así que vamos a ello.

Creo que una de las cosas en las que más hemos mejorado es en los pasos, y sus estrenos han dejado claramente un aumento de la calidad artística de los mismos, las cuadrillas fuertemente consolidadas, creo que casi todas dobladas, la calidad de los capataces sigue en general subiendo, salvo muy contados casos, en general creo que todos obtienen un “progresa adecuadamente”, sí, que sí, que he visto los mismos errores de capataces que ustedes, pero ¿no creen que los errores son siempre perdonables, si uno tiene el coraje de admitirlos?, si ellos los han visto y los admiten, pues perdonados quedan.

He notado cierta mejoría en el saber estar de los costaleros, pocos he visto caminando por los distintos guiones, los he visto en los lugares de relevos, siempre respetando al público en general, la verdad me ha gustado ese incremento de cultura cofrade, pequeño, pero que empieza a notarse.

Las filas de nazarenos y penitentes en las distintas cofradías, la he notado también bien nutridas, con incremento de hermanos en las mayorías de ellas, pero especialmente en las que tradicionalmente  eran las menos numerosas, algo que verdaderamente me agrada y señala que el camino es por ahí, que han de seguirlo.

En contrapartida los distintos elementos de los guiones, alguna hermandad incluso lo ha paseado sin limpiarlo suficientemente,  estos elementos y las túnicas de nazarenos, creo que son los más olvidados, estamos avanzando mucho en los pasos, en costaleros, pero algunos guiones permanecen anquilosados, dormidos en su evolución, cosa que se denota en el peor de los casos en la diversidad de matices de colores, y tejidos de las túnicas, así como por diseños demasiado antiguos que deberían las distintas juntas de gobierno hacérselo mirar o mirarse en un espejo, en esta parte nos estamos quedando muy atrás.

En el caminar, inconcebible, que yendo con retraso se vean en carrera oficial y en el resto de su recorrido celadores pidiendo que se separen los nazarenos, en algún caso he llegado a verlos por carrera oficial a siete u ocho metros de separación, creo que no es de recibo que el dilatado tiempo de paso obligue con este tipo de “tácticas” a ser la causa de los numerosos parones que todos sufrimos, pero especialmente los nazarenos, así que insisto, en estos guiones y celadores, con estas erróneas practicas puedo manifestar que no progresan adecuadamente.

He notado mucha afluencia de público hasta el mismo Domingo de Resurrección, y especialmente un incremento este año en los fieles que desde los laterales, o desde un balcón han tirado con calidad una hiriente saeta al aire, este año he escuchado más saetas que en otros, y esto la verdad que me agrada.

Ahora lo que de verdad me dejado muy mal sabor de boca es la actuación en general de la Agrupación de Cofradías, no por su falta de comunicados sobre incidencias, retrasos, etc. que también, sino por la forma de la gestión del espacio de la carrera oficial, que en muchos casos más que carrera oficial parece una carrera de obstáculos, miren las imágenes de la calle Torrijos, y observen la cantidad de maniobras que han de realizar los pasos para evitar, palcos, vallas de sillas, palcos de cámaras de televisión y un largo etc. pongo de ejemplo la calle más recta de la carrera oficial, y verán cómo se transforma en un camino zigzagueante.

Decía que más carrera de obstáculos, al incrementarse a los obstáculos mencionados otros como las cajas de los contrapesos  de las vallas, aún me duele, y fue solo de verlo, como un nazareno de los que solo protegen sus pies con alpargatas de esparto, golpeándose el desprotegido pie con uno de ellos, creo que aún estará acordándose de quien puso ese contrapeso en medio de la zona de paso, que sí, que todos sabemos que es mejor al interior, que entorpecer la zona de evacuación del exterior, pero que la solución pasa por evitar obstáculos para el público y también para el nazareno.

Por otra alabar la paciencia del servicio de seguridad para con las personas que se encaraman a las vallas, para intentar ver el interior de la carrera oficial, cientos de actuaciones por no decir miles, de pacientes “por favor, bájese de la valla”, pero es que creo que están montadas al revés, la parte totalmente lisa de las mismas está colocada para el lado interior, y las que tienen los travesaños la han montado para el exterior, facilitando estos travesaños la subida a modo de escalera de los que desean ver desde el exterior.

La colocación de las sillas es una sorpresa por día, pasando de tener la posibilidad de salir con facilidad, a no tener espacio ni para las rodillas, y cada día una colocación nueva, incluso algunos días faltando sillas y sobre todo, pasillos, pasillos para poder entrar y salir con un mínimo de facilidad, cosa que muchos de los días es tarea más que difícil, a veces imposible, solo por la amabilidad de los abonados, que gustosos se levantan y pliegan su silla, permitiendo el paso.

Inolvidable el Lunes Santo cuando aparece en escena una nueva dificultad, desde el palco de cámaras de televisión de la calle Torrijos nos dirige un cañón de luz, puesto a la altura de la barandilla del mencionado palco, es decir a la altura del baquetón de los pasos, directo a los ojos de los abonados del maltrecho sector G, varios señores y señoras se dirigieron al mencionado palco solicitando el apagado del cañón, o bien la puesta del mismo a otra altura, ya que impedía ver la evolución de los pasos desde ese palco hasta llegar al giro de la esquina de la Puerta del Perdón, propuesta no aceptada y que dada la falta de atención obligó a muchos de los asistentes a dirigirse al Cabildo, a la propia Agrupación, a los medios de comunicación, etc. hasta que tras el paso de cuatro cofradías el cañón fue apagado, gracias desde aquí al estamento que consiguió el apagado del mismo, este caso creo que fue la propia Agrupación de Cofradías, ya que pudimos ver como algún miembro de la misma verificaba la dificultad de la visión en varios puntos de la carrera oficial, desde aquí gracias a quien corresponda.

En fin, finalizaría señalando la calidad que se va apreciando en las numerosas bandas de música y de cornetas que acompañan a nuestros titulares, me ha encantado Fuensanta Caído, impecable afinación, uniformes, formación. También a pesar del incidente del paso de Nuestro Señor Resucitado, la Agrupación Cristo de Gracia, que ya han demostrado además de su calidad musical su calidad como personas y cofrades, gracias a cada uno de sus componentes.

Y solo lamentar este año, el desafortunado incidente de la mesa de Nuestro Señor Resucitado, que por no querer que esta magnífica Semana Santa acabase, determinó no poner el cierre a la misma, permaneciendo en casa,  dejándola abierta hasta el próximo Domingo de Ramos, donde de nuevo repetiremos nuestra tradición y proclamaremos al mundo nuestra fe, con errores o sin ellos, esperemos poder igualar y superar la calidad de la Semana Santa de este año 2023, al menos de la que yo he visto.

¡Feliz Pascua de Resurrección!