Querido lector de cruce de gallardetes:
El pasado sábado, mientras de miles de cofrades estaban contemplando procesiones magnas en algunos lugares de nuestra geografía, otros, con devoción, ponían fin a una semana de pasión, dándole así un sentido autentico, que no es otro, que celebrar la Vigilia Pascual, el culmen de todas las celebraciones, donde la vida, triunfó sobre la muerte. Cristo, por amor, nos salvó de la oscuridad y el pecado.
Esta vigilia pascual, es la celebración más bella y hermosa que los cristianos podemos vivir, estando la misma cargada de signos y ritos. Desde la bendición del fuego, pasando por el pregón pascual, la liturgia de la palabra, la renovación del bautismo, el Santo Sacrificio y la bendición final, todo hace que sea la “madre de las celebraciones”.
¿Y nosotros? ¿Hemos acudido al encuentro de Cristo Resucitado? Han sido días de bullas en las calles, de rezar ante un Dios de madera y la Virgen María, pero….. ¿Hemos asistido al triduo pascual?
El amor siempre vence, así que si aún no lo has encontrado ¡Búscalo! Cristo se entregó por ti y resucitó de entre los muertos. Experimenta esta alegría de la pascua florida y sal a su encuentro, pues de lo contrario, de nada serviría todo lo que hemos vivido. Solo con Cristo Resucitado, podremos dar sentido a nuestra Semana Santa.





