La Hermandad de la O ha recuperado un antiguo juego de candeleros para iluminar el altar dedicado a la Virgen de Guadalupe.
Estas piezas de orfebreria son quizás de las más antiguas de las que posee la Archicofradía como atestigua su presencia, como parte la candelería, en el primitivo palio de plata roulz que procesionó desde 1876 hasta 1891.
Esta recuperación ha sido posible gracias a la generosidad de una familia que ha querido hacerse cargo de la restauración de estas dos singulares piezas de orfebreria, como ofrenda de amor y devoción a la Virgen de Guadalupe.





