Rafael Giraldo, nuevo capataz del paso de palio de la Paz y Esperanza

Vicente Mengual deja de ser capataz general de la Cofradía y asumirá el cargo de capataz del paso de misterio de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia

Bomba en Capuchinos. El contrastado capataz Rafael Giraldo Abad ha sido nombrado nuevo capataz de la cuadrilla de costaleros del paso de palio de la hermandad de la Paz y Esperanza, en virtud del acuerdo adoptado por la Junta de Gobierno de la corporación del Miércoles Santo, que preside Julio Mifsut, y ha apostado por Giraldo para hacerse cargo de uno de los pasos de palio más importantes de la ciudad de Córdoba. Por su parte, Vicente Mengual deja de ser capataz general de la Cofradía y asumirá el cargo de capataz del paso de misterio de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia.

Su conocida solvencia, especialmente al frente del paso de palio de la Virgen de la Estrella y la excelente labor desarrollada al frente de paso de palio de la Virgen del Mayor Dolor en su Soledad de la Hermandad de Jesús Caído, amén de su contrastada experiencia en el mundo del costal y la maestría evidenciada en toda su trayectoria le han hecho merecedor de la confianza del equipo de gobierno que comanda Julio Mifsut. Su nombramiento permite comenzar una nueva etapa en la cuadrilla costalera de uno de los palios señeros de la Semana Santa de Córdoba.

Rafael Giraldo nació el 18 de septiembre de 1973 en la ciudad de Córdoba. Es el menor de cinco hermanos y se cría en una familia cofrade dentro del castizo barrio de San Pedro. Siempre ligado al universo cofrade, comienza su andadura en los desfiles procesionales a una edad muy temprana como niño varita en la Hermandad de Las Penas de Santiago, donde viste el hábito rojo y negro hasta que pasa a formar parte de la cuadrilla de costaleros del Señor de Santiago a la edad de 17 años. Además, pertenece como hermano a las Hermandades de la Estrella, desde la bendición de su Titular Mariana allá por el año 1986, a la Hermandad capuchina de la Paz y Esperanza y a la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Caído.

Ha participado en casi todos los puestos que conforman el cortejo nazareno, comenzando de niño varita, pasando por cirio, escolta, bocina, celador e incluso Vice Albacea, en la Hermandad de la Paz, con el malogrado y siempre recordado Diego Luque. En el mundo del costal, cuya fascinación lo envuelve desde muy temprana edad, formó parte de la primera cuadrilla de costaleros del pasito de la Santa Cruz del Huerto, en la década de los 80, a las órdenes de Luis Miguel Carrión “Curro”.

Desarrolla su extensa andadura bajo las trabajaderas en pasos de gloria y penitencia. Forma parte de la cuadrilla del Señor de Santiago, el Cristo de las Penas, a las órdenes de Javier Romero, coincidiendo con la primera salida procesional de éste desde la Iglesia de Santiago en el año 1991, tras el incendio sufrido en la misma, este sin duda es uno de los pasos que más lo han marcado en su trayectoria cofrade, cómo siempre ha reconocido.

También tuvo la oportunidad de “pasear” durante varios años a la Virgen del Mayor Dolor de San Lorenzo con Manolo Ramirez al frente, al Señor del Sepulcro con Luis Miguel Carrión “Curro” y al Señor de la Redención con Juan Rodriguez. Fue también bajo las andas de la Señora del Socorro y la Virgen de la Cabeza. Una trayectoria de dos décadas bajo las trabajaderas en los distintos pasos en los que Giraldo tuvo la oportunidad de disfrutar.

En el año 2009 entra a formar parte, por primera vez vestido de negro, como auxiliar de Fernando Morillo en el equipo de capataces que pondrá por primera vez en la Calle a la Virgen de la Estrella. Dos años después, la Hermandad le otorga el cargo de primer capataz, ostentando el mismo durante nueve exitosos años hasta su incomprensible destitución en el año 2019. Un periplo en el que, además de llevar a la Señora de la Huerta de la Reina cada Lunes Santo, tuvo la oportunidad de ir al mando de su cuadrilla en la salida extraordinaria del XXV aniversario de su bendición.

También como capataz titular, pone por primera vez en la calle, el Jueves de Pasión, al Cristo de la Vera Cruz de la Hermandad de la Salud de Puerta Nueva en el año 2018, además de comandar también, el paso del Corpus de la Hermandad de la Estrella durante varios años. Como auxiliar, tuvo la oportunidad de participar en el Corpus de San Andrés y como segundo capataz formó parte durante cuatro años de la cuadrilla del Señor del Buen Suceso de San Andrés, dirigida por Antonio Ortega. Además, en estos últimos años, ha formado parte, también como segundo, de la Cuadrilla de la Soledad de San Cayetano, con Rafael Muñoz Cruz.

Su nombramiento como capataz titular de la Paz y Esperanza pone a este capataz cordobés de nuevo al frente de los martillos esenciales en la ciudad de San Rafael, afrontando el importante reto de que el palio de la Paloma de Capuchinos continúe siendo una referencia indiscutible dentro del panorama de la Córdoba Cofrade en cuánto a cuadrillas de costaleros se refiere.