No era Martes Santo, pero la Plaza de San Andrés tenia ese mismo color, el ambiente que se vivia en la collación del Realejo con San Pablo el mismo ambiente que cuando la Hermandad del Buen Suceso hace su Estación de Penitencia. Y es que este mes de Octubre pasará a la historia por una Salida extraordinaria de la Hermandad del Buen Suceso que celebra sus cincuenta años de vida. Medio siglo desde que un grupo de jóvenes decidieran fundar una Cofradía.
Una Cofradía que lleva meses preparando con mucha ilusión esta salida. Una salida en la que se recuperaba una estampa añeja, la disposición del místerio del Señor del Buen Suceso de los primeros años de vida de la Cofradía. Y además la imagen novedosa de ver a la bella dolorosa realizada por Miguel Ángel González Jurado con un palio que no sea otro que el propio cielo de Córdoba, dueño de tantas y tantas plegarias de sus fieles devotos.
A las 17 horas en punto, la Cruz de Guía pisaba la plaza de San Andrés ante la espectacion de los que llenaban la plaza. Detrás, un nutrido cortejo, así como representaciones de otras hermandades que iban avanzando calle San Pablo arriba buscando Capitulares. Mientras en el interior del templo, el paso de misterio quedaba enmarcado en el atrio de la parroquia fernandina, estrenando las primeras piezas de la fase de dorado y el llamador. Y minutos después el Señor de San Andrés volvía a pisar las calles de Córdoba, y enfilaba camino de la Santa Iglesia Catedral a los sones del Trio de Capilla «Ars Sacra», y tras Él, acompañado por la Virgen de los Dolores que llevaba una saya de la Virgen de las Angustias y un manto de Nuestra Señora Madre de los Desamparados, de las Penas de Santiago…. Ella, la Virgen de la Caridad, sin palio pero con el cielo de Córdoba ejerciendo de magnífico cobijo y con la Música de Capilla de la Banda de Música de la Estrella.
Después de recorrer San Pablo, Capitulares, San Fernando, Cardenal González, Magistral González Francés, Puerta de Santa Catalina, Patio de los Naranjos la Cofradía llegaba a la Santa Iglesia Catedral. Allí se celebró la Santa Misa presidida por el Deán Presidente del Cabildo Catedral, Joaquín Alberto Nieva y amenizada por el Coro y Orquesta Auxilium Christianorum del Santuario de María Auxiliadora de Salesianos de Córdoba.
Tras la Eucaristía, la Cofradía volvió triunfante a su Parroquia. Tras una hilera de hermanos con luz, el Señor de Buen Suceso volvía a la calle a los sones Banda de Cornetas y Tambores Monte Calvario de Martos que ha recibido al Señor al compás de «Requiem», todo un clásico. Seguidamente y tras las representaciones de las Hermandades y autoridades, el Paso de María Stma. de la Caridad bajo los sones de la Banda de Música de la Estrella de Córdoba llegaba al Patio de los Naranjos bajo la expectación del público que abarrotaba el patio catedralicio.
Con la luz de la noche reflejándose en la candelería, la Virgen de la Caridad se perdía en la callejuelas de la Judería, mientras chicotá tras chicotá el Señor del Buen Suceso se acercaba al Conservatorio de Música buscando las Tendillas, para adentrarse en San Miguel y rememorar los Martes Santo pasados y revivir la bajada del Señor del Buen Suceso y su bendita Madre de la Caridad de la Cuesta del Bailío. Y de ahí, hasta la Parroquia de San Andrés, la Cofradía terminó de vivir un día que quedará grabado en sus retinas y en la historia de la propia Corporación.

























































































