La crónica | Jueves Santo en blanco. Madrugá desoladora

Todas las hermandades de ambas jornadas han reiterado su decisión de no salir 

La frase más repetida desde la mañana ha sido la misma: “Se veía venir”. Y es que el Jueves Santo en Sevilla no ha habido discusión ni debate, pues el mundo cofrade temía un efecto dominó de todas las hermandades anulando sus respectivas Estaciones de Penitencia. Y han acertado.

El agua no ha dejado de hacer acto de presencia durante gran parte de la jornada, por lo que la decisión ha sido lógica y normal ante los complicados pronósticos. 

Cabe destacar la rápida actuación de Los Negritos y Pasión, que con varias horas de adelante han comunicado la decisión como ya hiciera el Cristo de Burgos el Miércoles Santo, evitando que el cuerpo de nazarenos y los costaleros tuvieran que llegar a la iglesia ataviados para la salida. Una acertadísima idea que merecía una especial mención.

Las visitas a los templos, abiertos hasta la noche, han sido la tónica de un Jueves Santo donde sí que se han visto estampas curiosas como la mujer de mantilla con las botas de agua, un reflejo sarcástico de la Semana Santa 2024. 

Respecto a la Madrugá, el método ha sido el mismo. Pese al run run de la calle que hablaba de una posible salida de la Esperanza de Triana o Los Gitanos, finalmente ninguna de las seis corporaciones han querido arriesgarse. 

Los partes meteorológicos para prácticamente toda la noche y parte de la mañana daba hasta un 90% de probabilidad de precipitaciones, lo cual hacía inviable cualquier posibilidad de realizar Estación de Penitencia. 

Pasada la medianoche, se conocía también un accidente en la calle Mateos Gago, cuando a las doce menos cuarto se producía un desprendimiento de un cascote que hería gravemente a una señora que pasaba por la zona.

Han sido unas horas muy tristes para la noche más hermosa de la ciudad, pero también se han vivido momentos preciosos con el itinerario de la Centuria Romana Macarena, que ha desafiado al tiempo realizando su tradicional desfile por los templos de las hermandades del Gran Poder y los Gitanos, y como la entrañable y emocionante visita al Hospital Universitario Virgen Macarena.

Ahora comienza la espera de un nuevo Jueves Santo y una nueva Madrugá llena de sueños y esperanza que nos depare instantes para el recuerdo con todas las Hermandades paseando por las calles de la ciudad hispalense.