Entrevista | José María Ledo: “Pienso que lo suyo son mandatos de cuatro años, porque una hermandad como esta tiene mucho desgaste”

En la siguiente entrevista, el hermano mayor de La Estrella hace balance en el ecuador de su mandato

Cuando José María Ledo se hizo cargo del gobierno de la Hermandad de la Estrella de Córdoba, la fractura social en la cofradía era evidente. Su proyecto venía a insuflar un aire renovado a la corporación del Lunes Santo y, para conseguirlo, los integrantes de la junta de gobierno eran nuevos, llegaban sin mochilas.

Recuperar la vitalidad y avanzar en el apartado patrimonial eran las premisas y, dos años después, el hermano mayor hace balance de lo conseguido en la siguiente entrevista. No se la pierdan.

-Estás en el ecuador del mandato, qué balance haces.

Va bien. Después del inicio, que es complicado, sobre todo porque tanto yo como la junta de gobierno no estábamos en la junta anterior y la transición es un poco más complicada hasta que te haces con el día a día de la cofradía. Pero contento, una vez que coges la dinámica muy bien. Estoy muy bien rodeado con un buen equipo de trabajo, que es e que me ayuda, porque una hermandad tiene mucho trabajo.

-¿Qué ha sido lo más complicado que te has encontrado?

Las cosas más simples, cuando no las conoces, se te hacen complicadas. Cuando entramos, lo primero que hicimos fue cambiar el programa de gestión de la hermandad. Hasta que hemos conseguido volcar todos los datos del sistema antiguo, hubo un tiempo en que estuvimos un poco “locos”. Pero ha sido un paso importante, porque ya tienes la herramienta para poder hacer las cosas.

He estado en junta de gobierno, pero hace muchos años -en el ’96-, la hermandad y la forma de gestionarla ha cambiado mucho.

-¿Cuál ha sido el mayor cambio que has notado?

Tengo un equipo de trabajo muy bueno, pero (como hermano mayor) te gusta estar encima de todo, tenerlo todo controlado. Como todos éramos nuevos, partíamos todos desde cero, hemos ido construyendo las cosas, poco a poco, y ahora que llevamos dos años hay una dinámica en la que ya no me preocupo porque sé que funciona. Secretaría, mayordomía, tesorería, sabemos cómo queremos que vayan, están funcionando y la mecánica está hecha, y es mucho más fácil que al principio, cuando te comían los tiempos muchas veces.

-Uno de los puntos fuertes de tu proyecto era el apartado patrimonial, como es el caso del palio ¿Cómo va?

Estamos muy ilusionados porque, si Dios quiere, el Lunes Santo se estrenará el frontal del respiradero -de los Hermanos Delgado-. Creemos que va a ser un cambio importante en el palio, con un respiradero de metal en lugar de malla -que lleva ya veinte años y se ha hecho despacio, pero bien-. Ya el año pasado los candelabros de cola -que no se pudieron ver en la calle- le cambiaban la impronta al palio totalmente.

-¿Os va a dar tiempo a hacer más?

No lo sabemos. Ahora en septiembre, la comisión del palio ha retomado el camino que tuvo, ha estado un tiempo parada. Y queremos, aparte del esfuerzo que hace la hermandad con rifas, verbenas y la feria, tener la inyección de la comisión económica en cuanto a hermanos que se comprometan con unas cuotas, para intentar acelerar el proceso. Queremos saber hasta dónde llega la comisión económica y eso va a marcar los objetivos a corto o medio plazo.

-También habéis presentado el proyecto de remodelación del paso del Dulce Nombre de Jesús.

Está claro que el proyecto principal es el paso de palio, pero el del Dulce Nombre tiene que ver con el grupo joven, que está retomando la actividad, que era una de las bases de nuestro proyecto: retomar la actividad. Los chavales se están moviendo y también tienen que tener sus ilusiones y la hermandad tiene que apoyarlos económicamente con un proyecto como el del paso del Dulce Nombre.

José María Ledo

También es muy importante el mantenimiento del patrimonio que tenemos; se hizo también el bacalao; los altares del Cristo y de la Virgen -que están en madera- hay que dorarlos.

-También estáis trabajando en la obra social.

Era una parte muy importante de nuestro proyecto y como tal lo estamos tratando. En caridad y obra social, cada año estamos incrementando el presupuesto en esa partida y lo vamos a seguir haciendo. Además de haber puesto la obra social propia de la hermandad, ‘La Estrella te acompaña’, donde una serie de voluntarios de la cofradía y de la parroquia acompañan a personas mayores del barrio que viven solas y necesitan compañía. A la hermandad no le cuesta dinero y hay personas muy necesitadas de que les dediquen tiempo. Hay más voluntarios que personas a atender.

-¿Os encontrasteis muchas cosas paradas cuando entrasteis?

La pandemia lo paralizó todo y, como para todas las cofradías, fue un golpe duro. Hubo decisiones que pararon mucho a la cofradía, que desmotivaron mucho a la gente (tema capataces…). Y, también, los que estaban sabían que no iban a continuar y tampoco hicieron un gran esfuerzo por retomarlo, simplemente dejaron acabar el tiempo de mandato. 

José María Ledo

Y cuando entramos había cosas que estaban un poco paradas, por ejemplo, el grupo joven llevaba tres-cuatro años sin actividad. Por eso, la primera parte del proyecto era devolverle a esto la vida, que la gente viniera a la hermandad. Ilusionar a la gente con proyectos, pero primero tienen que venir a la hermandad. Una cosa básica es que esto fuera su casa, por eso se abre prácticamente todos los viernes del año, es el día de convivencia y siempre hay hermanos. Eso es importante. El grupo joven ya tiene sus reuniones, haciendo sus proyectos… lo normal.

-Has dicho que la anterior junta sabía que no iba a seguir ¿Vosotros estáis trabajando a cuatro o a ocho años?

Yo he firmado cuatro años de contrato.

-¿Y a estas alturas de mandato?

Cuatro años. Tiene mucho desgaste una hermandad. Esto te hace alabar el trabajo de los que han estado antes. A ellos (a la junta anterior) les tocó  una época muy complicada, gestionar una pandemia, gestionar económicamente a la hermandad sin recursos. Lo primero que aprendes a valorar es el tiempo que cualquiera le ha dedicado a la hermandad. Esto te quita mucho, mucho tiempo. Pienso que lo suyo son mandatos de cuatro años. Como en el ciclismo, te pones el primero a tirar del pelotón y ahora me quito y que tire otro, que va a venir con más fuerza y con más ganas. 

Eso no quiere decir que no aparezca por la cofradía, ni que me pierda. Pero creo que debe ser de esa forma, porque una hermandad como esta -que tiene tantas cosas por hacer- tiene mucho desgaste, porque tiene mucho trabajo.

-Has nombrado de pasada a los capataces. cuando llegaste cambiaste a los dos ¿Cómo valoras el trabajo de Carlos Lara y Rafa Giraldo?

Con ellos estoy muy contento. Cuando llegué habían quitado a Juan (Rodríguez, del misterio) y a Rafa (Giraldo, del palio) y esa fue una época un poco convulsa en la hermandad. Aposté, como he hecho en casi todos los aspectos de la cofradía, apostar por gente de la casa y por gente que tenemos aquí que pueden hacer esas cosas.

Rafa ya lo venía demostrando desde años anteriores el trabajo que estaba haciendo con la Virgen. Lo tenía claro. Con Carlos lo mismo, es una persona de la hermandad, que ha estado muchos años en la banda, que ha pertenecido a la cuadrilla de la Virgen y a mi particularmente, que pertenezco a su equipo, en quién voy a tener más confianza que en Carlos para poner en sus manos al Señor de la Redención.

La cosa va bien. 

«Es una persona de la hermandad, que ha estado muchos años en la banda, que ha pertenecido a la cuadrilla de la Virgen y a mi particularmente, que pertenezco a su equipo, en quién voy a tener más confianza que en Carlos para poner en sus manos al Señor de la Redención»

-Decía Rafa Giraldo que salió por la puerta de atrás, no por su trabajo sino por motivos “políticos” ¿Cómo lo viviste?

Formaba parte de su equipo, era su segundo y la verdad es que fue totalmente sorpresivo. Partimos de la base de que los cargos de confianza los pone el hermano mayor y tiene total libertad para nombrarlos, que al fin y al cabo es con los que va a demostrar en la calle lo que tiene y lo que puede hacer. Cuando las cosas funcionan si creyeron que había que cambiarlo tendrían sus motivos. No lo sé.

-Además, la hermandad tiene dos bandas.

Están muy bien. Después del frenazo que supuso la pandemia para todas las bandas, las nuestras lo han retomado con mucha fuerza. La agrupación musical está ya en torno a 150-,16o componentes. Cada año creciendo y en calidad no voy a decir nada porque estaría feo, pero es oírla detrás de los pasos donde tocan o en los conciertos.

La banda de música está alcanzando un nivel exquisito y, aparte, vas al local de ensayo y se palpa el ambiente familiar, tanto en una como en otra. Estoy muy contento con las bandas.

-Le preguntaba a Sebastián Giraldo hace unas semanas ¿Cuál es el secreto del ascenso de la Banda de la Estrella?

La sigo desde siempre y, muchas veces, las cosas se tienen que cocinar poco a poco. El secreto es el trabajo. Mucho, mucho trabajo. Están todo el año, no paran prácticamente -en verano un par de semanas- y eso al final va dando sus frutos. Muchas veces se quieren hacer las cosas más rápidas de lo que necesitan, como pasa en repostería, se hace más rápido y al final no te sube (el pastel) lo suficiente.

«Por el otro sitio iríamos más rápido, pero lo que vas a ganar, a lo mejor tampoco merece la pena por lo que sacrificas»

-Se han planteado cambios en el recorrido.

El último año que salimos (2023), la vuelta, en lugar de por los jardines de Colón se hizo por Cruz Conde. En 2024 íbamos a repetirlo. Creemos que esa arteria, además de ser la más rápida para volver al barrio, por la forma que tiene la cofradía de andar y expresarse en la calle, es ideal. Es verdad que en 2023, por los retrasos que se acumularon el Lunes Santo y el que nosotros nos metimos, no se pudo disfrutar porque pasamos por allí más tarde.

Luego siempre hay gente con el tema de los Jardines de Agricultura, quitarlos, pasar por Gran Capitán. A mí me gusta escuchar a los hermanos y es una cosa que está ahí, pero ahora mismo veo que, para la cofradía, los Jardines de Agricultura son un sitio que tiene un ambiente familiar, muy bonito rodeando a la cofradía. Por el otro sitio iríamos más rápido, pero lo que vas a ganar, a lo mejor tampoco merece la pena por lo que sacrificas, porque ya llevamos tiempo pasando por allí y es un sitio tuyo.

-Se ha hablado en los últimos meses de realizar modificaciones en carrera oficial.

Estamos con un presidente nuevo y una junta prácticamente nueva y en la primera reunión que ha habido se han hablado todos estos temas y se ve una disponibilidad a escuchar a las hermandades, que ya es algo importante. A lo que se llegue, eso no lo sé en este momento, pero por lo menos hay disponibilidad por oír la opinión de las hermandades.

«Creo que son necesarios, no es un capricho. Los estatutos que tenemos son muy antiguos y hay muchas cosas que están sujetas con pinzas»

-¿Cómo ves el nuevo empuje que se le quiere dar a los nuevos estatutos de la Agrupación?

Creo que son necesarios, no es un capricho. Los que tenemos son muy antiguos y hay muchas cosas que están sujetas con pinzas. Salió que no, pero fueron dos puntos.

-¿Qué son?

La aprobación de nuevas hermandades fue uno de los que más discordia pudo crear. Hay que escuchar a las hermandades y las hermandades tenemos que ponernos de acuerdo. El cambio de estatutos es necesario.

«El filtro quizá debería estar antes, pero una vez que el Obispado dice que ya son hermandad, son hermandad para todo»

-¿Cuál es tu opinión sobre el ingreso de las nuevas hermandades?

Es muy complicado. Mi opinión está clara, si el Obispado es el que aprueba las hermandades, el que luego entren a la asociación que es la Agrupación de Cofradías baremar eso es muy complicado. A lo mejor la baremación tendría que hacerse antes de llegar a ese punto, porque una vez que llegas a ese punto, o te asocias o creas otra asociación. Cuando haya ocho cofradías que no se sientan representadas por ese ente, a lo mejor crean otro. El filtro quizá debería estar antes, pero una vez que el Obispado dice que ya son hermandad, son hermandad para todo.

-¿Y hay hueco en el Lunes Santo?

Antes cabíamos (risas), ahora que se ha ido Vera Cruz creo que hay hueco. De hecho, te puedo decir que serían bienvenidos.

«Creo que sería posible, pero está claro que la Estrella cuando se corone tiene que ir muy bien puesta, en un paso terminado»

-Cuando dentro de dos años termines ¿Qué te gustaría haber hecho y cómo te gustaría que te recordaran los hermanos de La Estrella?

Parto de la base de que a todo el mundo no le vas a gustar, pero me conformo con estar contento con lo hecho, con el trabajo realizado. Con ver la hermandad más unida que cuando la cogí, con ver más patrimonio, más obra social, que es lo que nos propusimos, estaría contento. Las hermandades son eso, te dan el testigo en una situación y tienes que afianzar lo que te han dado y, si puedes, mejorarlo.

-Hace dos meses escribimos sobre posibles dolorosas que podrían ser coronadas y una era la Estrella ¿Lo vez factible?

Creo que sería posible, pero está claro que la Estrella cuando se corone tiene que ir muy bien puesta, en un paso terminado.