El viejo costal | Doce campanadas

1.- Ya hemos exprimido al máximo este año, que hoy finaliza, año lleno de magnas y de salidas extraordinarias, los cofrades lo hemos disfrutado, mucho, tanto es así que ahora solo queda regustillo en la boca y una pregunta en el aire ¿Y ahora qué?, ¿Qué podemos hacer para seguir engrandeciendo lo que ya hemos hecho gigante?, y la respuesta no debe ser “más de lo mismo”, y si es esa, la misma respuesta lleva intrínsecamente un señalado fracaso, si es más de lo mismo, no será más grande, sino más bien repetitivo, peligrosa zona cercana al aburrimiento, pero es cosa de este año, nadie conoce lo que el próximo nos depara.

2.- Curiosidad por saber el día donde terminará saliendo la Presentación al Pueblo, y como se negociará el lugar con el resto de participantes, y desde mi modesto punto de vista el abrirse paso a codazos no es para nada rentable, no se puede pedir paso obligando a que te lo den, a veces hay que saber esperar, o perder una batalla para ganar una guerra, muchas veces en las entidades se denota cierto reflejo de la personalidad de los que están detrás, y es que lo malo se pega con facilidad, y se nota mucho, especialmente desde la grada, el soldado ensimismado en el fragor de su lucha nunca ve como está resultando todo en el campo de batalla.

3.- Hablé con nuestro alcalde, en la presentación de las obras para la futura sede de la Agrupación de Cofradías, en el patio del pozo de Bodegas Campos, y desconocía quien era D. Rafael Muñoz Serrano, capataz que trajo a Córdoba junto a D. Rafael Zafra las cuadrillas de hermanos costaleros, dejando en el olvido las cuadrillas de profesionales, y dando para Córdoba una camada de magníficos capataces, entre otros a D. Ignacio Torronteras, D. Lorenzo de Juan, D. Juan Berrocal, e incluso a su propio hijo D. Rafael Muñoz, en la conversación le comunicaba la necesidad de que la ciudad le pagase su labor de décadas, dejando una calle con su nombre, el Sr. Bellido desconocía la labor de tan insigne cofrade, y salí de allí con la idea de que nuestro alcalde no era nada cofrade, y sorpresa que me da la vida, leo en su entrevista reciente aquí en Gente de Paz, que es hermano o al menos tiene vínculos con media docena de hermandades cordobesas, por esto me doy cuenta de que soy demasiado viejo y arrastro más historia que los actuales cofrades, yo sé lo que Córdoba le debe a D. Rafael Muñoz y lo que muchos jóvenes han olvidado.

4.- De olvidos va la cosa, habrá mayor olvido que olvidarse de la propia hermandad, con dolor veo que en algunas hermandades muchos de los que la regentaron se ven condenados por propia sentencia a no aparecer nunca, y veo la soledad de estas personas como condena, dura de digerir, a pesar de ser por voluntad propia, y es que la soledad es de las dos partes, los que van y los que no van, al final todos pierden.

5.- Ya con la boca llena de uvas, empieza la parte dura de esta inexplicable tradición de llenarse toda la boca de uvas e intentar tragarlas a golpe de campana, al mismo ritmo de la cadencia de un tambor de galera, remad, remad, cambiado por tragad, tragad, y nosotros tragando, al más puro estilo medieval, cuidado que viene otra campanada.

6.- Hemos alcanzado la mitad, y no paro de acordarme de este año, lleno de denuncias a nuestros gobernantes, denuncias por corrupción, por prevaricación, por falsedades, y el lamentable horizonte, lo peor de todo es que ellos no quieren desearnos feliz Navidad, quedándose solo en un liviano “Felices Fiestas” usado tras el amparo de la laicidad de nuestra sociedad, cuando de laico se puede ejercer incluso deseando Feliz Navidad a los cristianos, que el deseo y la práctica son cosas muy distantes.

7.- No paro de acordarme de que D. Rafael Muñoz merece una calle en nuestra ciudad.

8.- Tengo que tener cuidado con la bebida, no por el daño que le haga a mi cuerpo, sino porque al beber se vuelven los hombre más claros, hablan con auténtica libertad, sin miedo al qué dirán, sin miedo a quien los escuche, y eso es muy grave, ya saben que incluso a pesar de vivir en libertad, si alguien interpreta que tu pensamiento es “fake”, y tienes un número de seguidores, nos van a obligar a pesar de forma distinta, y a manifestar y pedir perdón por nuestra opinión, bueno dicho de otra manera, quiere que pensemos como los censores, ¡cuidado con la bebida!.

9.- Bueno, llegando casi al final del año, ahora solo nos restan unos días para los Reyes Magos, yo le voy a pedir un poco de tiempo, más tiempo, que voy que no me llega la vida, o mejor dicho un poco de tiempo más para poder vivir la vida, y es que con la edad los gustos evolucionan, ya no quiero el tren de vapor, ni el scalextric, ni siquiera el tan deseado escúter, ahora quiero tranquilidad y tiempo, ¿Dónde se comprara el tiempo?

10.- Pasaran los Reyes, pasará el carnaval y tras el Miércoles de Ceniza, vendrá nuestra deseada Cuaresma, y tocará una vez más preparar las túnicas, capirotes, cubre rostros, fajas y costales, así desde el anonimato engrandecer nuestra alma con la dura penitencia de estar, estar sin ver, estar en silencio y oración.

11.- Un año está a punto de morir, pero dará paso a un año nuevo, joven y fuerte, al que le debemos mucha incertidumbre sobre lo que nos traerá, lo que nos dejará, ¿Qué podemos esperar de los jóvenes? Solo podemos esperar evolución, nos guste o no nos guste la evolución es un avance hacia la modernidad que tapando lo pasado lo va haciendo historia.

12.- Historia es ya este 2024, por fin hemos podido acabar con él, aunque aún me quedan uvas, muchas uvas, que guardaré para este joven 2025, que nadie sabe lo que nos trae o lo que nos quita, de todas las maneras, solo desearos ¡Un Feliz Año Nuevo y que los Reyes Magos os traigan Felicidad a vuestras casas y familias!, así con la boca llena aún de uvas.