El tallista Francis Verdugo habla de la concepción artística que imprime a sus trabajos
Con los conceptos claros y una forma de entender su trabajo sin fisuras, el tallista Francis Verdugo ha pasado esta semana por los micrófonos del programa El Cabildo, donde ha sido contundente al señalar que “lo digo siempre, yo no hago pasitos, intento hacer obras de arte, dentro de mis posibilidades, de mi capacidad, (del) talento que Dios me ha dado y a donde yo llego”.
Al hilo de ello, el tallista ha subrayado que “me exprimo en mis trabajos, me entrego en cuerpo y alma”. Y, en consecuencia, “cuando tu haces eso, no quieres que nadie venga a faltarte al respeto, porque tu te estás respetando a ti mismo y quieres que los demás te respeten a ti, porque tu también respetas a los demás”.
En ese sentido, Verdugo ha matizado que “ninguna hermandad puede llegar a un presupuesto de un paso que cuesta doscientos o trescientos mil euros”. Y ha insistido en que “no puede llegar de esa manera y, la que pueda llegar, es contraproducente, no se puede gastar eso de golpe y porrazo. Tienes que hacerlo paulatinamente”.
Ello para abundar en que “la que no puede, que son prácticamente todas, en vez de hacerlo en cuatro años, hazlo en cinco, en seis, en siete”, ya que “son obras de hermandad, continuistas. Estás haciendo arte, por eso digo no me encargues un pasito para jugar a la Semana Santa, porque no has llamado a la puerta adecuada”, ha sentenciado.





