La Hermandad Sacramental del Corpus Christi suspende la Procesión de Enfermos e Impedidos por falta de efectivos policiales

La Hermandad Sacramental del Corpus Christi, con sede canónica en la parroquia homónima de la avenida de la Palmera, ha anunciado la suspensión de la Procesión de Enfermos e Impedidos que estaba prevista para este sábado. La razón de esta cancelación es la falta de confirmación de efectivos policiales necesarios para garantizar la seguridad y el correcto desarrollo del cortejo sacramental.

Así lo ha comunicado el hermano mayor, Beltrán de Castro-Palomino Hernández, en una carta dirigida a los hermanos, en la que expresa el pesar de la Junta de Gobierno por verse forzada a tomar esta determinación, al no poder asegurar las condiciones mínimas de orden y protección requeridas para un acto tan significativo.

En su misiva, el hermano mayor subraya que esta procesión, que lleva el Santísimo Sacramento a los hogares de los feligreses enfermos, constituye uno de los momentos más entrañables y espirituales del calendario de la hermandad, al simbolizar la presencia viva de Cristo entre quienes más lo necesitan.

Pese a la cancelación, la Hermandad no renuncia a la celebración futura del acto, y espera reprogramarlo cuando las circunstancias lo permitan, para que el Señor Sacramentado pueda llegar, con toda su solemnidad, a las casas de aquellos que no pueden acudir al templo por motivos de salud.

Asimismo, el hermano mayor ha querido reconocer públicamente la entrega del equipo de Pastoral de la Salud, así como la labor pastoral de su párroco y sacerdotes, quienes llevan semanalmente la Eucaristía a los enfermos, manteniendo vivo el vínculo espiritual de la comunidad con sus miembros más vulnerables.

La misiva finaliza con una exhortación a los hermanos a incluir en sus rezos oraciones de reparación y desagravio a Jesús Sacramentado, así como una invocación a la protección del Señor y de su Bendita Madre, la Virgen concebida sin pecado original.

Esta cancelación vuelve a poner sobre la mesa la importancia de la coordinación entre las hermandades y las instituciones públicas, especialmente en actos religiosos con una clara dimensión asistencial y social, como es el caso de esta procesión, ejemplo de fe, consuelo y caridad cristiana.