El Papa Francisco reposa en Santa María la Mayor tras la solemne celebración de sus exequias

Misa exequial por el Papa Francisco LSE
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En la mañana del 26 de abril de 2025, a las diez horas, se ha celebrado en la majestuosa Plaza de San Pedro del Vaticano el funeral del Sumo Pontífice Francisco, fallecido el pasado domingo a la edad de ochenta y ocho años en la Casa Santa Marta, como consecuencia de un ictus. La ceremonia ha estado marcada por una profunda solemnidad y un notable recogimiento espiritual, características inherentes a los ritos funerarios papales.

La liturgia exequial, revestida de la tradicional sobriedad y magnificencia propias de estos actos, ha congregado a numerosos cardenales, prelados, delegaciones oficiales y una multitud de fieles venidos de todos los confines del orbe católico. A lo largo del rito, se han puesto de manifiesto el afecto y la veneración que el Papa Francisco supo suscitar a lo largo de su pontificado, caracterizado por un firme compromiso con los ideales de la misericordia, la justicia social y la reforma de las estructuras eclesiásticas.

Concluida la celebración en San Pedro, los restos mortales del Romano Pontífice han sido trasladados en procesión solemne hasta la venerable Basílica de Santa María la Mayor, templo de especial significación espiritual para el Papa Francisco. Allí descansará definitivamente, conforme a su expreso deseo, junto a la imagen de la Virgen Salus Populi Romani, a quien profesó una devoción constante y entrañable.

Así, culmina el ciclo vital de un pontífice que imprimió una impronta renovadora en la historia reciente de la Iglesia, dejando tras de sí un magisterio caracterizado por su sensibilidad social, su impulso misionero y su defensa incondicional de la dignidad humana.