La Delegación Episcopal de Hermandades autoriza diversas iniciativas extraordinarias que marcarán el calendario cofrade de la ciudad entre mayo y septiembre
En el contexto del Año de la Esperanza y con motivo del 75 aniversario de la proclamación del Dogma de la Asunción de María, la ciudad de Cádiz vivirá una intensa programación de cultos y actos extraordinarios impulsados por el Consejo Local de Hermandades y Cofradías, que ya ha recibido el visto bueno del Obispado para su desarrollo.
Las primeras celebraciones, que tienen lugar durante este mes de mayo, están centradas en las dolorosas titulares de tres corporaciones: Huerto, Cigarreras y Amor. Esta última hermandad ha iniciado ya su tradicional misión escolar, llevando la imagen de la Virgen de la Esperanza hasta el colegio de las Carmelitas en la Plaza de España, donde permanecerá hasta el viernes. El regreso a la iglesia de San Francisco se producirá tras una eucaristía celebrada a las 20:00 horas en el mismo centro educativo, recorriendo las calles Fernando el Católico, Plaza de España, Fermín Salvochea, Isabel la Católica y Plaza del Cristo de la Vera-Cruz.
La Hermandad de la Oración en el Huerto tomará el relevo con un solemne besamanos en honor a Nuestra Señora de Gracia y Esperanza, que se celebrará del 21 al 23 de mayo en la iglesia de Santa Catalina. Como colofón, el día 23 tendrá lugar una conferencia impartida por el director espiritual de la corporación, el sacerdote Daniel Robledo, quien disertará sobre las indulgencias plenarias en el marco del Jubileo mariano. La semana culminará con una eucaristía solemne el sábado a las 19:30 horas.
Posteriormente, será la Hermandad de las Cigarreras la que adquiera protagonismo. El 30 de mayo, el dominico fray Pascual Saturio ofrecerá una ponencia en la iglesia de Santo Domingo, y al día siguiente se celebrará una misa conjunta en el santuario de la Patrona, presidida por las hermandades del Huerto, Cigarreras y Amor, a la que están convocadas cuantas corporaciones deseen adherirse.
Un Besamanos Magno para agosto
El Consejo ha anunciado la organización de un besamanos magno en el mes de agosto, que contará con la participación de imágenes marianas de las distintas hermandades gaditanas. El acto, previsto entre los días 12 y 15 del citado mes —culminando el día de la Asunción—, ha sido ya comunicado a las corporaciones, que decidirán de forma individual si se suman a esta convocatoria devocional.
En torno a esta cita, se prevén otras actividades de carácter piadoso, como la vigilia de la Asunción que se celebrará el 14 de agosto en Santo Domingo, y un rosario público el día 16, en el que se pretende la implicación de todas las hermandades de la ciudad. Aunque aún no se ha definido el recorrido ni los detalles logísticos, se subraya el carácter comunitario y devocional de la iniciativa.
Misiones de las Esperanzas del Huerto y de Cigarreras
La Delegación Episcopal de Hermandades ha autorizado igualmente peregrinaciones extraordinarias de las dolorosas del Huerto y de Cigarreras. La imagen de Nuestra Señora de la Esperanza de las Cigarreras protagonizará una misión evangelizadora entre el 22 y el 29 de agosto, visitando diversas parroquias del casco histórico. Por su parte, la Virgen de Gracia y Esperanza, titular de la cofradía del Huerto, recorrerá hospitales y centros de mayores a finales del mes de septiembre.
Estas salidas se desarrollarán con la debida sobriedad y recogimiento. El Obispado ha recordado que deberán efectuarse sin acompañamiento musical y utilizando parihuelas, conforme a la normativa vigente establecida para actos extraordinarios de carácter devocional.
La misión del Regidor Perpetuo
Cabe destacar que estas peregrinaciones se desarrollarán en paralelo a otra iniciativa prevista por la Hermandad de Santa María. Entre el 30 de agosto y el 6 de septiembre, está anunciada una misión de Nuestro Padre Jesús Nazareno, el Regidor Perpetuo de Cádiz, aunque aún no se han dado a conocer ni los templos en los que se detendrá ni el recorrido procesional que seguirá.
Así, Cádiz se prepara para vivir un verano cargado de espiritualidad, compromiso y belleza cofrade, en torno a las advocaciones de la Esperanza que florecen con especial intensidad durante este año jubilar mariano.





