La Agrupación de Cofradías desvela la distribución de las imágenes de la provincia en distintos templos de la ciudad para la Magna de Córdoba

La ciudad de Córdoba se convertirá el próximo 11 de octubre en epicentro de la religiosidad popular andaluza con la celebración del Vía Crucis Magno «Córdoba, Vía Sacra de Occidente. 600 años de rezo desde Scala Coeli», una cita histórica que conmemorará seis siglos de fe y devoción cofrade. En este contexto, ya se ha dado a conocer la distribución de las imágenes de las hermandades de la provincia que participarán en este magno acontecimiento y que quedarán expuestas al culto en distintas iglesias del casco histórico cordobés antes de iniciar sus traslados.

Desde Palma del Río, el Santísimo Cristo de las Aguas se ubicará en la parroquia de San Miguel, mientras que el Santísimo Cristo de la Caridad, procedente de Pozoblanco, recibirá culto en la parroquia de San José y Espíritu Santo. La imagen de la Oración en el Huerto, de Cabra, será acogida por la parroquia de San Fernando, y Nuestro Padre Jesús en la Columna, de Priego de Córdoba, estará expuesto en la Basílica de San Pedro, sede compartida con otras imágenes.

Desde Puente Genil llegará Nuestro Padre Jesús de los Afligidos, que será acogido por la parroquia de San Andrés, y el singular Cristo Zacatecas, de Montilla, será instalado en la Santa Iglesia Catedral, centro neurálgico de la celebración. También estarán presentes Nuestra Señora de las Angustias, de Montoro, en la iglesia de San Agustín; Nuestro Padre Jesús en la Columna, de Lucena, y Nuestro Padre Jesús Caído, de Aguilar de la Frontera, ambos en la parroquia de San Francisco y San Eulogio.

Por su parte, Nuestro Padre Jesús en su Coronación de Espinas, de Fernán Núñez, compartirá espacio también en la Basílica de San Pedro, mientras que el Santísimo Cristo de la Expiración, de La Rambla, quedará expuesto en la iglesia de San Agustín.

Finalmente, Nuestro Señor Jesucristo del Santo Sepulcro de El Carpio, saldrá también de la Basílica de San Pedro conformando un rosario de enclaves cuya concreción se antoja como un paso fundamental en la organización del evento, que se presenta como uno de los más trascendentes en la historia reciente de la religiosidad cordobesa. El Vía Crucis Magno, organizado por el Obispado y la Agrupación de Cofradías de Córdoba, pretende ser un verdadero homenaje al papel de Córdoba como lugar de referencia espiritual y cultural del Occidente cristiano.

La cuidadosa distribución de las imágenes en los templos seleccionados no solo responde a criterios logísticos y de espacio, sino también a la simbología y la armonía con el entorno histórico y litúrgico de la ciudad, que se prepara para vivir una jornada inolvidable de fe, arte y devoción compartida.